Para Vivir La Navidad

Por: Martin Alcocer

Para Vivir La Navidad

Las posadas han comenzado, la lista de regalos se hace cada vez más grande, los planes para la cena y los problemas cotidianos comienzan a incrementar el nivel de estrés en lagunas personas, sin embargo, para vivir la Navidad como buenos cristianos, en verdad, no ocupamos de mucho dinero, pero sí debemos estar dispuestos a dar tiempo de calidad.

La Navidad es una época para compartir nuestras tradiciones en familia y transmitir la importancia de dar y recibir amor, de ser solidarios, de alimentar el espíritu y de disfrutar de las pequeñas cosas de la vida. De compartir tiempo de calidad con nuestros seres queridos y semejantes que viven situaciones desfavorables.

Es un tiempo para renovar la fe en Dios, amar a los demás, y poner en alto el amor y la compasión. Para ello es fundamental compartir con nuestros hijos los valores y enseñarles que la felicidad no sólo está en los obsequios y en los regalos materiales. Lo primordial es disfrutar con alegría y espiritualidad.

Para vivir la navidad de buena manera, basta con transmitir a nuestros hijos el mensaje de renovación de fe y la alegría que acompaña las tradiciones navideñas. Al hacerlo estaremos cultivando el espíritu y encontrando felicidad en el interior de cada uno.

Reflexionar y orar juntos, hablar sobre el significado de la Navidad en las distintas tradiciones religiosas, contar anécdotas sobre la celebración de estas tradiciones en la familia, son una manera de fortalecer el espíritu navideño. Además, es momento para compartir con las personas queridas y para dar, no sólo para recibir.

Como padres de familia, para vivir una navidad plena, sería bueno animar a nuestros hijos a pensar en los demás, sin limitarse a sus amigos cercanos o conocidos. Enséñeles a compartir con aquellos que lo necesiten, a ser solidarios y a estar dispuestos a dar desinteresadamente.

No obsesionarse con la lista de regalos. Aquello que pedimos desde nuestro corazón tiene un gran valor. Por ejemplo la salud de un familiar el bienestar de los amigos o vivir en armonía. Adicionalmente no todos los obsequios que se hacen en Navidad deben ser comprados. Puede regalar una tarjeta o hacer una invitación a comer.

Ante los cambios del mundo moderno, muchas de estas tradiciones se han ido perdiendo. En efecto, muchos niños parecen ajenos a los rituales familiares de antaño. Estas celebraciones en familia crean vínculos emocionales, de amor y de alegría. Así que aprovechemos para rescatar, con sus hijos, tradiciones como cantar villancicos, hacer recetas e intercambiarlas con los vecinos, contar historias de navidad, hacer manualidades y sobre todo, orar antes de iniciar la cena navideña.

Ante todo una actitud amorosa, generosa y alegre es lo mejor para trasmitirle a los niños.

Es importante mencionar que la Navidad es buen momento para renovar ilusiones, evaluar los aspectos negativos y positivos vividos, orientando las metas y propósitos para el año próximo, incentivando la importancia que tienen los valores en la educación, para convertirse en mejores personas y lograr un desarrollo óptimo.

De igual forma, es un buen momento para motivar a sus hijos a pensar en los más necesitados y vulnerables, siendo solidarios y entregar desinteresadamente. Estos son buenos motivos para celebrar y ser partícipes de la Navidad.

Tome en cuenta que si el niño vive las tradiciones de manera amorosa, bajo el ejemplo de sus padres, podrá transmitirles a sus hijos la importancia de vivir la Navidad en familia.

El nacimiento de Jesús marcó la esperanza en el mundo entero, dejemos que la Navidad nos envuelva de amor, gratitud, compasión y solidaridad hacia nuestros semejantes.

¡Feliz Navidad! Bienestar y prosperidad para todos ustedes durante todo el Año Nuevo, son nuestros mejores deseos.