Cosas de Ángeles

Christmass angel isolated on a white background

Anoche soñé que estaba en el cielo y que un ángel me servia de guía para mostrarme los alrededores. Caminaba lado a lado a través de un largo salón de trabajo lleno de Ángeles.

Mi ángel guía se detuvo enfrente de la primera sección y dijo:

-Ésta es la sección de recepción, aquí todas las peticiones hechas a Dios son recibidas.-

Miré alrededor del área, estaban extremadamente ocupados y eran tanto los ángeles sorteando las peticiones de todas partes del mundo, que quedé impresionado.

Luego pasamos a través de un largo corredor hasta que llegamos a la segunda sección.

El ángel me dijo entonces:

-Ésta es la sección de empaque y despacho, aquí la gracia y las bendiciones que fueron solicitadas por las personas son procesadas y entregadas a aquellos seres vivos que las pidieron.-

Noté cuán ocupados estaban allí también, había muchísimos ángeles trabajando muy duro, eran muchas las bendiciones siendo enviadas a la tierra.

Finalmente, en el punto más lejano del corredor, nos detuvimos en una puerta de una sección muy pequeña. Para mi gran sorpresa había solo un ángel sentado allí y con muy poco qué hacer.

-Este es el cuarto de confirmación de recibo-, me informó el ángel que parecía un poco apenado.

“¿Cómo que hay tan poco trabajo aquí?” le pregunté.

Muy triste suspiró el ángel y contesto:

-Luego de que las personas reciben las bendiciones que solicitaron, muy pocos envían la confirmación de recibo de vuelta.-

“¿Y cómo se debe confirmar el recibo de una bendición?” le pregunté al ángel.

-Muy simple,- me contestó. -Solo tienes que decir gracias a Dios.-

Le pregunté al ángel:

¿Y cuáles tienen que ser confirmadas?

-Si tienes comida, ropa con que vestir, un techo y un lugar para dormir…eres más rico que el 75% de este mundo, si tienes dinero en el banco, en tu cartera y monedas sueltas en tu alcancía, estás en el 8% de riqueza en el mundo.

Además, si te levantaste esta mañana con más salud que enfermedad, tu estás más bendecido que muchos que no llegarán ni siquiera a sobrevivir este día.

Si nunca has experimentado miedo en una batalla, soledad en encerramiento, la agonía de tortura o el dolor de morir de hambre, estás sobre 700 millones de personas de este mundo; si puedes asistir a una iglesia sin miedo a sufrir hostigamiento, arresto, tortura o la muerte, eres envidiado por eso y más bendecido que 3 billones de personas de este mundo.

Si puedes mantener tu cabeza en alto con una sonrisa, no eres normal, eres único a todos aquellos en duda y desesperanza.-

“¿Y ahora qué? ¿Cómo puedo empezar?”

-La sugerencia es, primero, poner todo lo que esté de nuestra parte para tener un maravilloso día; luego, contar las bendiciones y dar gracias a Dios y tener siempre presente que por cada minuto de coraje que hagamos, perderemos setenta segundos de felicidad.-

Que el Creador los colme de amor, salud y grandes bendiciones.

Y recuerden que los ángeles existen y algunas veces, te encuentras con algunos que no tienen alas, los llamamos amigos… como tú.