Otro de Pepito

Por: Cirilo

En un test que practicaba la maestra del salón de PEPITO, decide dividir el grupo en dos partes y hacerles las preguntas a manera de programa de concurso. Por un lado coloca a los alumnos más inteligentes –para retarlos entre ellos a competir dentro del mismo grupo-, y del otro lado coloca a los menos aplicados, esperando que el reto les pique el orgullo.

Pero recordó que si dejaba a PEPITO del lado de los menos inteligentes, iba a estar contestando puras tonterías, como es su costumbre, y para equilibrar la cosa mandó a PEPITO para el lado de los inteligentes.

Estando ya ambos bandos colocados en posición, inicia la primera pregunta:
“ ¿Quién descubrió América?”
Salta uno de los inteligentes y dice:

-¡Cristóbal Colón, Profesora!-

“¡Muy bien!” Responde la profesora.

Ni tardo ni perezoso salta PEPITO diciendo:

–¡Una a cero, vamos ganando bola de ignorantes!–
No teniendo otra que aguantar la réplica de PEPITO, la maestra hace muecas y prosigue con la segunda pregunta:

“¿Cuál es el órgano más importante del cuerpo?”
Salta otro de los inteligentes con la respuesta en la lengua:
-¡El corazón, Profesora!-

“¡Muy bien, muy bien!” Responde la profe.
Nuevamente salta PEPITO con una más de sus sandeces:

–Dos a cero, ¡ah güigüis, les vamos a ganar a estos melolengos!–
La maestra ya se estaba enfadando con la actitud de PEPITO y le dice:
“Jovencito, se para y se sale.”

A lo que PEPITO responde:
–El borracho, profesora, y tres a cero güeyes ¡Les vamos a ganar, bola de indiorantes!–
Más enojada, la profe replica a PEPITO:
“¡PEPITO, por favor, se sale y no vuelve a entrar!”
A lo que PEPITO responde, esta vez con más enjundia:
–LA CACA, profesora. Cuatro a cero. ¡Creo que les vamos a ganar a estos zopencos buenos para nada!–
La profe pela tamaños ojotes y le dice a PEPITO, esta vez con más fuerza:

“¡PEPITO, se sale y no vuelve por un mes!”
A lo que PEPITO, como si le dieran cuerda, responde con aún más ganas y entusiasmado:
–LA REGLA, profesora. ¡Cinco a cero estupidines y estamos a punto de ganarles bola de mengos!–
Grita la profesora, ya desesperada y casi desgañotándose:
“¡PEPITO, se va y no vuelve más!”
Y grita PEPITO, agitándose como tocado por un rayo y haciendo con los brazos la clásica señal obscena de triunfo:
–La virginidad profesora. ¡Ganamos!, a güeso babalucas, nos fuimos invictos. Jajajaja.–