Animaleando…

Por: Cirilo

Hablando de venenos

* Estaba una serpiente llorando desesperadamente. Otra serpiente de la misma especie se acerca y le pregunta….

-¿Qué te pasa amiga?- Sin dejar de llorar la primera contesta

“Snif, ¿Es cierto que somos venenosas?”

La otra le responde:

-!Síííí, somos la especie más venenosa sobre la tierra, una sola mordida y zazzz! ¿Por qué preguntas?-

“Buahahhh, ¡es que me acabo de morder la lengua!”

* Una ratoncita estaba con su novio que era un murciélago, en eso pasa su mejor amiga, los mira y se sigue de frente, más tarde se encuentran y conversan las dos amigas lo siguiente:

-Querida, no te ofendas pero, realmente tu novio es muy feo…-

La enamorada contesta:

“Pues será muy feo, pero es piloto.”

* En una conversación íntima entre dos ballenas, le dice la ballena macho a la ballena hembra:

“Varios países, decenas de organizaciones ecologistas… millones de personas luchando por la supervivencia de nuestra especie y ahora tú me sales que hoy NO porque te duele la cabeza…”

* Una hormiga y un elefante llegan juntos al registro civil. El elefante, muy avergonzado, dice tímidamente:

– Venimos porque nos queremos casar.-

La hormiga, al escucharlo, corrige sin demora alguna:

“Venimos porque nos TENEMOS que casar.”

Un relato apasionado

Echado sobre mi cama… me llega un fuerte pensamiento en ti… siento un irresistible deseo de agarrarte y apretarte lo más fuerte que pueda, debido a lo que sucedió la noche de anoche entre tú y yo…

Me dan muchas ganas de apretarte…

Yo a solas, la noche caliente y tranquila hace que me inquiete más.

Apareciste… y todo paso en esta cama. Rapidito te aproximaste, sin ningún pudor…

Te acercaste a mi cuerpo desnudo… Percibiendo mi indiferencia, te acercaste más… y más….

Mordías mi cuerpo sin ningún escrúpulo, hasta mis partes más íntimas y me dejabas como un ¡loco…!

Hasta que me dormí…

Hoy…, cuando me desperté, te busque desesperadamente, pero no te encontré.

Por toda la sabana habían rastros de todo lo que ocurrió durante esta noche…

En mi cuerpo dejaste marcas para que yo no me olvidara de ti.

Esta noche, voy a acostarme más temprano y te esperare… Cuando llegues, ni quiero pensar en la rapidez que tendré cuando te acerques a mi…!

Voy a saltar y te agarrare con toda mi fuerza para que no escapes más de mi…!

Quiero apretar todo tu cuerpo… Sólo descansaré cuando sienta la sangre caliente de tu cuerpo.

Solo así podré librarme de ti, ¡mosquito j´hijo de la Chilindrina!