Prueba Inhumana

Por: Cirilo

Dos amigos se encuentran en una de las céntricas calles de Ogden después de mucho tiempo de no verse y dan paso inmediato a los abrazos y las muestras de afecto tradicionales entre nuestros coterráneos. Inicia entre ellos una plática acerca de los proyectos que han realizado y los que aún tienen en mente, para ponerse al día después de tanto tiempo.

Al cabo de un rato, después de los temas de rigor, empiezan a platicar de la familia, los hijos, etc., y uno de ellos le dice al otro:

-¿Sabes que estuve intentando ingresar en el Opus Dei? Ya vez que mi señora y yo somos muy religiosos y pretendemos que los chicos también se eduquen con los mismos valores con los que fuimos educados nosotros, es por eso que vimos esa opción y quisimos tomarla.-

“¿En serio? Te felicito hombre, es una elección atinada, pero… he escuchado por rumores que ahí hay un tema muy complicado, creo que te piden un cierto período de abstinencia sexual para probar la capacidad que tienes de control en ti mismo ¿no?”

-Así es. Me dijeron que para que pudiera entrar tenía que pasar seis meses sin tener relaciones sexuales, y pues como me interesaba mucho pasar la prueba, por lo chicos, la familia, tú sabes, sin dudarlo que acepto el reto.

El primer mes la llevé bastante bien, ya sabes, bañitos con agua fría y a mantener recta la mirada, uno nunca sabe qué se va a encontrar en la calle.

El segundo mes fue un poco más difícil, ya sabes, procuraba no salir mucho de casa, hablar sólo lo necesario con mi mujer y nada de salir a dominguear ni hablar con otras mujeres, ya vez que el diablo anda suelto y nomás busca un descuido para colarse.

Para el tercer mes las cosas se pusieron color de hormiga, casi insoportables, y ahí la iba llevando, ¡siempre firmes! pero aferrado a pasar la prueba hasta que un día fatídico mí mujer se agachó frente a mí para agarrar un bote de yogurt del refrigerador y… ya no aguanté más, casi tres meses sin tocarla, me tiré encima de ella y le entré a dar, con una enjundia que hasta de acordarme me da pena y hasta me estremezco compadre.-

“¿Y… te echaron del Opus Dei?”

-¡Del Opus Dei y del Rodeo Market también! …andábamos comprando el mandado cuando pasó eso.-