El Día del Niño

Por: Martin Alcocer

El Día del Niño es una celebración que tiene más de cuarenta años. Fue en 1954 cuando la Asamblea General de las Naciones Unidas (ONU) recomendó que se instituyera en todos los países el Día Universal del Niño. Cada país lo celebra en fecha y forma diferente, de acuerdo a como cada gobierno lo cree pertinente; pero su significado sigue siendo el mismo en todos.

 

En México se celebra cada año el 30 de abril. La gran mayoría recibe regalos y son festejados sobre todo en las escuelas de los niveles de preescolar y primaria.

 

¿Por qué festejarlo?

Más que un regalo, lo importante es enseñar a los pequeños a valorar lo que tienen ya que no todos los niños del mundo gozan de todos sus derechos. Debemos recordar que en varios países de Latinoamérica incluyendo entre ellos a México, así como países de África y Asia existen casos de niños que se ven obligados a trabajar para poder sobrevivir. También hay casos, en naciones desarrolladas, entre ellas Estados Unidos, de pequeños a los que no siempre les festejan en su hogar. Por eso, darles un pequeño detalle y hacerlos pasar un día agradable los hará muy felices.

 

Debemos tener presente que el amor y comprensión que les brindemos a los niños, será el mismo que ellos a su vez proporcionen a los que lo rodean.

 

El Día del Niño debiera ser un día de celebración por los avances conseguidos, pero sobre todo, debería ser un día para llamar la atención sobre la situación de los niños más desfavorecidos, dar a conocer los derechos de la infancia y concienciar a las personas de la importancia de trabajar día a día por su bienestar y desarrollo.

 

La UNICEF trabaja todo el año para conseguir cambios reales en la vida de los niños y las niñas, y el Día del Niño es un momento clave para sumarnos a este llamamiento mundial a favor de la infancia y de los niños más vulnerables.

 

El Día del Niño, tiene y debe tener, un gran significado para toda la humanidad, por lo que ellos son, por lo que representan y por la gran responsabilidad de los adultos en brindarles un mundo y una vida sana y óptima así como las mejores condiciones que pueda tener.

 

La idea de festejar el Día del Niño surgió el 20 de noviembre de 1959 en una Asamblea General de las Naciones Unidas en la que decidió reafirmar los derechos de los niños universalmente.

 

Desde aquel entonces, cada país cuenta con un día para celebrar y organizar actividades para ayudar a desarrollar el bienestar de los pequeños en todo el mundo. Se dice también que El Día del Niño es una celebración que tiene su origen en el año de 1924, cuando la Liga de las Naciones Unidas, precursora de la ONU, dio a conocer la primera declaración de los derechos del niño.

 

En este Día del Niño, debemos tener presente que, dada la vulnerabilidad de los niños, es responsabilidad de los adultos el respeto y salvaguarda de los mismos, sin perjuicio de que los niños, niñas y adolescentes también tienen deberes que se desprenden de sus derechos. Es una fecha en la que debemos promover de forma especial los ideales de protección y cuidado de los niños y sus derechos. Y ello debemos fomentarlo en todas las escalas:

En el hogar: Los niños necesitan seguridad emocional. También que sus derechos a este nivel se hagan valer: no discriminación entre hermanos, el bienestar de los niños, y la participación de los niños en las decisiones que les afecten. Y recordar que los niños aprenden con el ejemplo y no tanto con los consejos. Los adolescentes requieren de apoyo, respeto, guía y a veces freno.