Orgullo Herido

Por: Cirilo

Erase una pareja de rancheritos que después de tanto añorar tener un hijo, finalmente consiguen su cometido.
Tuvieron un niño al que para no ponerle un nombre común le llamaron Tiros.

Tiros creció como cualquier niño normal y una vez alcanzada la mayoría de edad se fue para la capital. Después de algunos meses sin tener noticias de Tiros, el dueño de la tienda del pueblo, quien por cierto era padrino de bautismo de Tiros, al leer el periódico se encontró con una noticia que quiso compartir de inmediato con el padre de Tiros, así que salió corriendo pal jacal del compadre a quien después de saludar le dijo:

– Compa, compa, venga a ver esto, hay noticia de Tiros en el periódico.-

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El titular decía: “TIROS EN LA UNIVERSIDAD”.

El padre de Tiros se puso tan feliz que mato un guajolote y pidió lo guisaran en mole pa´celebrar por el orgullo de que su hijo estuviera en la universidad.

Paso algún tiempo y después volvió el compadre:

-Compa, compa, le traigo noticias de Tiros.-

En el periódico se leía un encabezado que decía: “TIROS EN EL CONGRESO DE LA UNIÓN”.

–¡Ay compadre! mi hijo legislador, esto tenemos que celebrarlo, yo sabía que ese muchacho llegaría lejos.–

Y a luego luego, mandó matar un marrano pidiendo lo hicieran en carnitas pa´que toda la familia festejara el triunfo que estaba alcanzando el vastaguito.

A luego de otro ratototote llegó muy gustoso y regocijado el susodicho compadre a mostrar otro periódico que a ocho columnas decía: “TIROS EN LOS PINOS”.

En esta ocasión el orgulloso padre ordenó que mataran el novillo más gordo y lo tasajearan para dar un comelitón a base de cecina a todo el pueblo, pues habría que festejar el hecho que su retoño ocupara la residencia oficial de Los Pinos. Así se hizo y el pueblo entero disfruto del gran banquete por el orgullo de toda la comarca.

Tiempo después volvieron a tener noticias de Tiros, pero esta vez el compa le dijo:

-Ay compadrito, esta vez no me siento con valor de darle la noticia, así que por qué no mejor es usted mismo quien lo lee, porque la mera verdad yo no tengo corazón para enterarlo de esta noticia tan triste.

Acto seguido le muestra la caratula del periódico y en ella, con grandes letras a todo lo ancho de la hoja se leía lo siguiente:

“¡AL FILO DEL MEDIODÍA, ESTUDIANTES Y POLICIAS SE COGEN A TIROS EN PLENA PLAZA DE LA CONSTITUCIÓN!”