La Apuesta

Por: Cirilo

En el pueblo de “Nopasanada” cierto día caminaban plácidamente Catarino y Teocracio por sus céntricas y desoladas calles, espantándose las moscas con el sombrero y evadiendo del sol del mediodía.
En eso andaban, más mudos que una lechuga, cuando al pasar enfrente del veintiúnico cine de la comarca, Catarino le dice con voz aguardientosa a su acompañante:
“Teocracio, ¿porqué no nos escondemos del condenado sol en el cine y aprovechamos para ver la nueva película de Clin Isgüd?”
-Buena idea Catarino, vamos pues.-
Ya dentro del cine y perfectamente acomodados en las butacas, le dice Catarino a Teocracio:
“Mira, yo ya vi esta película ayer, pero quería venir contigo hoy para comprobar algo.”
-Hombre, no espantes, lo de aquella vez fue un desliz, ya quedamos, ¿no?-
“No Teocracio, no seas mal pensado, escúchame: te apuesto 100 pesos a que en la escena que viene, Clin Isgüd se va a pasar de largo por esa calle y NO va a entrar a ese bar que está casi al final y NO le van a dar una paliza dentro.”
-Pero… estás loco, ¿cómo voy a apostar contigo si tú ya viste la película ayer? Está bien que no soy muy listo pero no quieras tomarme el pelo.”
“Anda, vamos a apostar. Tengo una corazonada a la que quiero meterle monedas.”
Teocracio, más tentado por la idea de hacer circular unos centavos y por lo insólito de la proposición, responde:
-Bueno, órale pues, al cabo que tú pagaste las entradas y las palomitas.-
En eso, ven la escena en la que Clint Eastwood camina todo lo largo de una calle y entra a un típico bar del Oeste, en donde le parten su mandarina en gajos como jamás se ha visto en el cine. Tan mal quedó el pobre de esa catorriza que, nomás de verlo, hasta le dolían a uno las costillas.
-Ah Catarino, te he ganado 100 pesos de la manera más fácil. ¿Cómo se te ocurrió apostar así si tu ya habías visto la película? -dice Teocracio.
“Bueno, es que con la paliza que le pusieron ayer, yo dije: este güey hoy ya no entra.”