Casos Médicos

Por: Cirilo

Les cuento que un buen día, mientras iba camino a ver a un amigo al hospital. Había nevado y la carretera estaba resbaladiza. Cerca del hospital un semáforo se puso rojo de repente, frené bruscamente y el coche derrapó, dio varias vueltas, afortunadamente no había otros autos cerca, así que choco solamente con la banqueta y con harto tino fue a quedar justo en frente de un policía de tráfico. Para asegurarme que no me fuera a infraccionar le pregunté:
-¿Cómo puedo llegar al hospital?-
Con un seño entre fruncido me miro y me dijo:
“Sigue conduciendo de esa manera y llegarás ahí bien pronto.”

Se dice que una maja de Lepe se rompe una pierna y se pasa dos meses en el hospital. Sin embargo, cuando vuelve al trabajo al día siguiente de ser dada de alta, sorprende a todo el mundo apareciendo con unos tacones altísimos. Su jefe se decide finalmente a preguntarle:
– Oye, ¿y cómo es que después de una fractura así vuelves con zapatos con tacones de diez centímetros de altura?
– Es que el doctor me dijo que mantuviera los pies en alto.

Dos cirujanos están discutiendo quienes son los mejores pacientes:
– Pues yo creo que son los alemanes, porque cuando los abres todo está en su sitio funcionando perfectamente.
– No hombre, si los más fáciles son los abogados, no tienen corazón, ni cerebro, ni verg…üenza, ni entrañas, lo único que tienen es boca y ano, y además son intercambiables…

En el Hospital están el médico en jefe y los ayudantes de visita.
Tras ver a un enfermo, se adentran en una discusión de la que el enfermo no se entera bien. Cuando terminan, el enfermo llama a un ayudante que parecía discrepar con el jefe:
-Por favor, puede decirme ¿de qué tanto discutían?
“Nada, opiniones contrapuestas con el diagnóstico de su enfermedad. Intenté sin éxito de explicarle al jefe de médicos por qué creo que su diagnóstico es equivocado. Pero no se preocupe que LA AUTOPSIA ME DARÁ LA RAZON A MI.