Español a la Gringo Style

o... No es lo mismo que lo mesmo

Un americano caucasico que nació, creció y ha vivido todo el tiempo en California, conviviendo con mexicanos desde el kinder hasta el colegio, que además tuvo la suerte de tener como niñera a una abuelita mexicana, del merito Estipac Jalisco, quien además de cuidarlo a él cuidaba a una docena de nietos, por tal razón aprendió a hablar el español.

Al graduarse de la universidad decide irse de vacaciones a ese vecino país del que tanto había escuchado hablar pero que aún no conocía. Como todo americano planeó todo con lujo de detalle: -Llegada a la ciudad de México a las 3 de la tarde, arribo al hotel a las 5, una ducha, una buena cena, recorrido por el Paseo de la Reforma, 10 de la noche llegada a Plaza Garibaldi para tomar tequila y escuchar mariachi. Al día siguiente recorrido por la ciudad, tercer y cuarto día Acapulco, playa, mariscos parranda. Quinto y sexto día Cancún, más playa, muchachas, sol, baile y comida mexicana, ¡holy… guau!, that sounds perfect. –Pensaba el Güero para sus adentros.-

Sin dudarlo puso manos a la obra y en menos que canta un gallo tartamudo y gangoso nuestro amigo estaba llegando a Mexicalpan de las tunas. Pero como la bella Capital Azteca es tan apacible y no cuenta con ningún desorden como manifestaciones, congestionamientos vehiculares, etc., pues entonces nuestro amigo puede llevar su itinerario de acuerdo a lo planeado, solo hay algo que le incomoda un poco, la gente se le queda viendo cuando habla su español y no se explica por qué, pero tampoco se desanima, por el contrario decide ir preparado a cenar y para pasar desapercibido decide escribir su orden para entregarla al mesero y así evitarse las incomodas miradas.

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Dicho y hecho, después de ducharse sale de su hotel en busca de una taquería, recordando los consejos de sus amigos, -Nunca comas en lugares que casi no tienen clientela, busca siempre aquellos que estén llenos y si ves muchos taxis parqueados por ahí cerca y/o policías comiendo, es porque en ese lugar sirven buena comida.- Con eso en mente se encuentra con un establecimiento junto a un cine que estaba que ya no cabía ni una sola alma, así que piensa, “este es un buen lugar”, saca el papel, se introduce al local y lo entrega a quien estaba tomando las ordenes, este lo toma pretende leerlo pero hace gestos de no entender, voltea a ver al “güero amigo”, como que hace el intento por entender lo que dice la nota, vuelve a ver al americano y le hace ese tipo de señas que indican “I¨ll be right back” o lo que es lo mismo “A luego vuelvo”.

Entra a la cocina y sólo se ve por la ventanita que uno a uno de los que estaban ahí dentro se van acercando para leer el papelito y después de cómo cinco minutos regresa el empleado con cara de desconsuelo y le dice:
-Sorry Mister pero yo no understender lo que you decir tu papel.-
Un poco molesto toma su papel que contenía un mensaje que al texto dice:
“THOSE TALK IT US CAN FREE HALL IT US E CAN CHILL IT US HALL UP PEN US” y luego exclama:
“¡Oh my God! Como ser possible que este gente no saber leer”
-Perdone usted Mister,- contesta el empleado y aclara. -Si sabemos leer, lo que no sabemos es inglés.-
El mister responde:
“Pero como inglés si yo haberlo escribido en español.
Empleado: –Mister esas palabras no son español, pero mejor olvidémonos de la nota y dígame ¿Qué le servimos?
A lo que el amerigringo responde:
“Mire yo voy leer papelito que es cual yo quiere. Aquí dice; Dos taquitaos con frijolitaos y con chilitaos jalapeños.”