El Número de la Suerte

“¡QUE PEN...dejo a un lado los insultos!"

Se dice que en una ocasión un hombre alto, fornido, de bigote abundante y pelo en pecho decide jugarse una lana en la lotería, pero como nunca lo había hecho antes, estaba indeciso en que número escoger, así que se fue donde la muchacha de la taquilla y le pregunta:
“Mire quiero apostar esta feriecita que me sobra, 500 dolaritos nomas pa´probar mi suerte, pero la verdad es que no sé como escoger el número del boleto, ¿sería mucha molestia pedirle a usted que me ayude con eso?”
-Ninguna molestia,- responde ella -y para que realmente sea su suerte la que juegue voy a hacerle algunas preguntas personales a las que espero me conteste con la pura verdad, usted sabe, para que ponga en juego su verdadera suerte; ¿por ejemplo dígame cuantas veces ha estado verdaderamente enamorado?-
“Cuatro veces.”
-¡Perfecto! ese es su primer número; ¿ahora dígame cuantos hijos tiene?-
“Dos hijos, señorita.”
-¿Y cuántos, que usted sepa, tiene fuera del matrimonio?-
“Cinco, pero en mi país.”
-Seguro que así es, pues si los tuviera aquí, con lo del child support no le quedaría dinero para jugárselo en la lotería. Pero cuénteme, ¿cuantas veces al mes tiene relaciones intimas con su mujer?-
“Oiga ¿Pero eso es muy personal no cree?”
-Bueno, ¿se quiere o no ganar la lotería?-
“Bueno, bueno dos veces al mes.”
-Ta güeno y ahora que ya entramos en confianza, ¿dígame cuántas veces en la vida a usted se lo han ejecutado por Detroit?-
“¿Perdón? No entiendo su pregunta señorita.”
-Que ¿cuantas veces le han llegado por Culiacán hombre? o para que mejor me entienda, cuantas veces…-
“¡Ya, ya, ya basta! Que la pregunta si la entiendo, lo que no entiendo es ¿cómo se le puede ocurrir semejante barbaridad a una linda muchachita como usted? Y sépase señorita que yo soy muy ¡¡hombre!!”
-Está bien, está bien, no se enoje, le dice ella, eso me hace suponer que cero (0) veces ¿de acuerdo?… ¡Ya lo tengo! Su número es el 4 2 5 2 0 y si lo desea en este mismo momento le metemos los $500 dolaritos a su número de la suerte.-
Y en efecto el hombre le apuesta los $500 al número ese… y al siguiente día lo primero que hace es revisar el periódico paro para su sorpresa se encuentra que el número ganador del premio mayor fue el 4 2 5 2 9 y el hombre exclama:
“¡QUE PEN…dejo a un lado los insultos!, ESO ME PASA POR DÁRMELAS DE MUY MACHO Y PONERME A DECIR ¡MENTIRAS!”