Cita a Ciegas

Fue horrible…

Les cuento que el otro día me encontré con mi prima la “quedada”, una “señorita” de 48 otoños de edad que anda súper desesperada por pescar marido. En sus intentos ha hecho de todo para mejorar su apariencia y agarrar aunque sea el último “vochito” que pueda.
Al verla tan urgida me atreví a proponerle que saliera con mi compa “la muerte”, quien quita y llegaran a profundizar en una relación. Ella por supuesto acepto emocionada, aún sin conocer al susodicho.
Yo me sentía seguro de que mi compa no me podía fallar, pues es el más gallo de todos mis amigos, el que más relaciones ha tenido y por lo mismo enamoradizo se ganó el apodo de “la muerte”, pues no distingue, él agarra parejo y a todas hace que les llegue su hora. Y como lo supuse, tan pronto le comente le agradó la idea. Así que como buen “Celestino” les arreglé el encuentro, condicionando a mi “primate”, (otra que por apariencia se ganó el mote), a que me visitara al día siguiente para contarme los detalles de la cita.
Dicho y hecho, al día siguiente llegó la Genoveva, la hice pasar a la sala para que, sin ningún pudor, me contará como le había ido la noche anterior, a lo que ella contestó…:
-Fue horrible… ¡No sé qué pasó!-
“¿Por qué? ¿No me digas que ni siquiera te besó?”
-Si, me besó tan fuerte que se me salió el diente postizo que tengo arriba… Entonces me acarició el pelo y se me cayeron unas extensiones que me acababan de poner.-
“¡¿No me digas que terminó todo ahí?!”
-Nooo… Después me tomó la cara entre sus manos, hasta que le tuve que pedir que no lo hiciera más, porque me estaba aplastando el botox, entonces me mordió los labios como si fueran de plásticos, por poco y hace que me explote el implante de colágeno. Además, que mis pestañas postizas se le quedaron pegadas en la nariz.-
“¿Y él que hizo? Se agüitó y no intentó nada más?”
– Se aguitó un poco pero luego… se puso a acariciarme las piernas y lo frené porque me acordé que no había tenido tiempo para depilarme… Al hacerlo se me despegaron dos de las uñas postizas. Después le entró un arrebato de lujuria impresionante y me abrazó tan fuerte que casi se le quedan mis prótesis de las nachas en las manos y casi me revienta los implantes de silicona de mis pechos.-
“¿Y después, qué pasó?”
-¡Que se puso a beber champagne en mi zapato!
“Ay K´brown… ¡qué romántico!”
-¿Romántico?… ¡Por poco se muere!-
“¿Por qué?”
-Porque se tragó el corrector del juanete que estaba adentro y casi se ahoga.-
“¿Y después que hizo?”
– ¡EL MUY J´hIJO SE FUE!… sólo me miró, se dio la vuelta y sin pronunciar palabra alguna… me dejó ahí casi en ebullición y se marchó… ¿Te lo puedes creer? ¡Para mí que tu amigo es maricón!