La Chiva Argüendera

Este es un hombre de negocios que fastidiado de sus tantas actividades un día decide irse al campo para olvidarse un poco de su rutina.

Con eso en mente le ordena a su chofer se dirija rumbo al sur, como a las 2 horas al ir cruzando por una pradera el hombre ve a un pastor cuidando un rebaño de como a 63 chivas 2 machos cabrios y 21 chivitos.

Al momento le ordena a su chofer detenerse, se pone una túnica impecablemente blanca, sale de su humilde limosina y se pone a caminar en dirección a la manada.

Al llegar se presenta ante el pastor como Dios y le pide hablar con sus chivas, el pastorcillo todo extrañado sólo asienta con la cabeza y se queda con una mirada de desconcierto como queriendo decir, ¿¡qué pex!?

En eso el millonario de la túnica se agacha para hablar con la primera, pone su oreja junto al hocico de la chiva, mueve la cabeza en señal de negativa, voltea a ver al pastorcillo diciendole:
-Me ha dicho que la golpeas mucho.-

Va con otra chiva, repite las acciones y ahora le dice que esta chiva se queja de que no ha tomado agua. Repite la misma acción con la tercera y esta vez le dice al pastor que ésta se queja de que la ha hecho caminar mucho.

Sorprendido el pastorcillo se rasca la cabeza y le advierte al hombre de la túnica:
“Nomás a esa chiva prieta no li pregunti nada, porquis re chismosa, aluego li va dicir que mi lando haciendo mía.”