Tiernos Como el Año

De todo un poco

El Preso
Un pajarito iba volando a toda velocidad por la autopista en sentido contrario y de repente se estrella contra un polizonte motorizado. ¡Paooofff! El motociclista se para diciendo:
-¡Gosh! Maté al pajarito. ¡Qué mala pata!…-
Se dirige a donde cayó la emplumada victima y la encuentra todavía con vida, lo recoge, se lo lleva a su casa, lo mete en una jaula, le pone agua y alpiste, y lo deja descansar. Más tarde, el pajarito va recobrando el conocimiento, abre los ojos, ve la jaula y dice:
“En la… ¡madre mía! ¡Maté al policía y estoy preso!”

La Ambición
Un bebé cocodrilo le pregunta a su papá:
-Papá, ¿algún día tendré mucho dinero?-
“Sí, hijo.”
-¿Cuándo papá?-
“¡Cuando te cacen y te conviertan en billetera!”

El Partido de Fútbol
Un día se encuentran los animales de la tierra contra los animales del mar en pleno campeonato de fútbol, cuando el árbitro da el pitazo final. El encuentro termina 0 a 0 por lo que el árbitro decide definir la competencia en penales.
El tiburón que era el capitán del equipo del mar, decide poner al pulpo como portero, cuando de pronto… el árbitro silba, el animal de la tierra chuta y ¡zaz! el marcador cambia a 10 a 0 ganando los animales de la tierra.
Al ver eso el tiburón muy enojado le grita al pulpo:
-Oye, ¿cómo es posible que teniendo 8 tentáculos no puedas atajar los penales?-
El pulpo enojado le contesta:
“Y de que sirven mis ocho extremidades si el delantero que tira es ¡el ciempiés!”

En Otro Partido
Están jugando al fútbol el equipo de los elefantes contra el equipo de los gusanos. A diez minutos del final van ganando los elefantes por 50-0. De repente anuncian un cambio por el equipo de los gusanos y sale el ciempiés.
Cuando quedan cinco minutos para el final el ciempiés mete un gol tras otro y al final del partido quedan 50-75. El capitán de los elefantes se le acerca al de los gusanos y le dice:
-¡Qué portento de jugador! ¿Por qué no lo habías sacado antes?-
“Es que apenas terminó de atarse los zapatos.”

Entre Víboras
Una serpiente le pregunta a otra:
“¿Es cierto que somos venenosas?”
-Sí, ¿Por qué?-
“Porque me acabo de morder la lengua.”

El Valor de los Hijos
¿Por qué las gallinas quieren tanto a sus pollitos?
R.- Porque les costó un huevo tenerlos.