El Tigre Fanfarrón

“¡Hombre! si no sabes la respuesta no tienes por qué ponerte muino!

Había una vez una jungla tan hermosa como exuberante, en la que todos los animales vivían y convivían armoniosamente, excepto por un peño habitante incomodo. Se trataba de un tigre chocante y fanfarrón que se la pasaba molestando a cuanto podía, con tal de alimentar su ego.
Una mañana tan pronto los rayos del sol lo despertaron se echó a deambular rumbo al arroyo cuando de pronto ve a un mono, se acerca a él, y le dice rugiendo con todas sus fuerzas:
“¿Quién es él más poderoso de los animales de la jungla?”
El mono, todo asustado, responde:
-¡Tú mero, por supuesto, tú eres el más poderoso de todos los animales!-
El tigre se aleja satisfecho de sí mismo y con el ego hasta las nubes. No había avanzado ni veinte metros cuando ve a un ciervo; de nuevo, se acerca corriendo y gritando, y le pregunta:
“Dime, miserable ciervo, ¿qué animal es el más poderoso?”
-¡Cabalmente tú, el tigre, eres el más poderoso de la jungla!-
El tigre le deja en paz y se aleja con el rabo bien alto. Unos cuantos metros más adelante vislumbra al elefante y sin perder tiempo se acerca a él de manera ruidos y prepotente. Le gruñe amenazadoramente y le pregunta:
“Dime, elefante gordo y asqueroso, ¿qué animal de la jungla es el más poderoso?”
El elefante, que ya estaba harto de las fanfarronerías del tigre, le pega un pisotón, luego le agarra de la cola con su trompa y empieza a darle golpes contra los árboles, luego lo tira lanza contra una roca le tira un gran rugido resoplándole amenazadoramente.
Cuando el tigre recupera el aliento, se levanta apentontado, arrienda mirar al elefante y dice casi a manera de susurro:
“¡Hombre! si no sabes la respuesta no tienes por qué ponerte muino!