Importancia del Examen Visual en Niños

Cortesía de: Clínica Médica Familiar

El examen de la vista para niños debería ser algo primordial para cualquier padre, ya que como en otras muchas circunstancias, el niño ignora que su visión sea mala o imprecisa, y las consecuencias terminarán reflejándose en sus éxitos o fracasos académicos.

Quizás usted recuerda que siendo niño pasó algún examen visual donde lo ponían a mirar un gráfico con la letra E en diferentes tamaños y posiciones (test de Snellen). Hoy en día este examen visual para niños sólo detecta una pequeña parte de los posibles problemas visuales, por tanto no es bueno limitarse a esta simple prueba.

Con este sencillo test el padre o el profesor puede detectar si el niños es capaz de leer un texto en la pizarra o en un libro, pero este examen no permiten determinar si el niños es capaz de leer un libro.

Si el niño no es capaz de leer un texto, esto puede mermar en buena medida su capacidad de atención y aprendizaje, impedirá que el niño disfrute de la lectura, y etiquete tal actividad como algo aburrido o desesperante.

Es a través del sentido de la vista que los niños adquieren la mayoría de su aprendizaje durante la primera década de su vida, un problema visual podría retrasar este aprendizaje. Quizás no lo habías pensado, pero un niño no se plantea si ve bien, o si los demás ven de forma diferente.

Si notas alguno de estos síntomas en tus niños, sería muy recomendable realizar un examen visual con un profesional de la salud, ya que es probable que el niño tenga algún problema de la vista:

-Si el niño se cubre un ojo o los entrecierra.
-Si el niño parpadea o se frota los ojos en exceso.
-Si el niño se distrae y evita las tareas que precisan de visión de cerca.
-Si el niño acerca mucho la cabeza al libro mientras lee o se confunde de línea.
-Si al niño le duele la cabeza o tiene mareos.
-Si el niño gira o inclina la cabeza a un lado.

Según la edad del niño, se deberían de realizar los siguientes exámenes visuales preventivos:

-Entre 6 meses y 5 años: a estas edades el niño tiene una gran dependencia de la visión, experimenta grandes cambios, y por ello se recomienda hacer un examen visual anual.

-Entre 5 y 6 años: cuando el niño ingresa a la escuela, y donde ya no sólo importa la agudeza visual, sino también otros aspectos que aborda un examen visual en profundidad.

-De los 6 años en adelante: y hasta que el niño llega a la universidad, el esfuerzo visual será cada vez más intenso, con lo que sería recomendable realizar un examen visual al inicio de cada año escolar.