Tan Tan-eando 2

Esto era un chiste tan malo, tan malo…

Esto era un chiste tan malo, tan malo… ¡que le pegaba a los chistes más pequeños!

Este era un príncipe tan aburrido, tan aburrido que… ¡Cenicienta se marchó a las diez!

Este era una familia que tenía un refrigerador tan pequeño, tan pequeño que… ¡que tenía que comprar leche descremada porque si la compraba entera no le cabía!

Este era un hombre tan alto, pero tan alto… ¡que vendía chicles en los aviones!

Nació un niño tan feo, pero tan feo… que el doctor en lugar de darle su nalgada para que llorara, ¡se las dio a sus papás!

Ese mismo niño feo, era tan feo… que cuando lo llevaron a bautizar, el cura no sabía si en efecto ¡bautizarlo o exorcizarlo!

El mismo niño feo, era tan feo… ¡que cuando se iba a dormir apagaba la luz, y el coco la prendía para no asustarse!

Este era un señor tan flaco, pero tan flaco… ¡que no tenia dedo gordo!

Este era un hombre tan feo, pero tan feo… ¡que cuando buscó la palabra feo en el diccionario encontró su foto!

El mismo hombre feo era tan feo, pero tan feo… ¡que asustaba hasta los ciegos!

Esta era una señora tan gorda, pero tan gorda… que cuando se subió a un barco, ¡lo volvió submarino!

Era una persona tan alta, pero tan alta… que cuando comía yogur ¡le llegaba caducado al estomago!

Era un político tan gordo, pero tan gordo… que cuando lo entrevistaban para la televisión tenían que hacer la transmisión en 8 canales para sacarlo completo.

Esta era una mujer tan pequeña, pero tan chiquita… que en lugar de matriz ¡tenía sucursal!

Había una persona tan gorda, pero tan gorda… Que cuando tenía que viajar en avión, ¡el avión se iba por carretera!