Un Ángel Llamado Mamá

Su nombre no es necesario... tú le llamarás MAMÁ.

Erase una vez un niño que iba a nacer y muy mortificado le dijo a Dios:
-Me dicen que me vas a enviar a la Tierra, pero, ¿cómo viviré allá si soy tan pequeño, indefenso y no conozco a nadie?-

Y Dios le respondió:
“No temas, entre muchos ángeles escogí uno para ti que te está esperando con ansiedad desde hace ya varios meses. Ese ángel cuidará de ti, te llenará de amor y te proveerá de todo cuanto necesites.”

Un tanto intrigado el niño volvió a preguntar:
-¿Quién me alimentará?-
“El mismo ángel,” contestó Dios.
-¿Quién me arrullará?-
“Ese ángel lo hará, como también te hará sonreír, calmará tus dolores, velará tu sueño, te guiará por la vida mientras creces.”
-¿Y cómo entenderé a la gente que me hable, si no conozco el extraño idioma que hablan los hombres?-
“Tu ángel te dirá las palabras más dulces y más tiernas que puedas escuchar, y con mucha paciencia y cariño te enseñará a hablar.”
-He oído que en la Tierra hay hombres malos. ¿Quién me defenderá?-
“Tu ángel te protegerá de todas las maldades del mundo y cuidará de ti en cada momento de tu vida, día y noche. No permitirá que te hagan daño. Si enfermas, buscará los medios para sanarte, porque dará su propia vida por ti si es necesario.”

En ese instante, una gran paz reinaba en el cielo, pero se oían voces terrestres, y el niño, presuroso, repetía suavemente:
-Dios mío, si ya me voy, dime su nombre. ¿Cómo se llama mi ángel?-

Muy lleno de paz y de amor Dios le contestó:
-Su nombre no te lo diré, porque no es necesario, pero tú le llamarás MAMÁ.