Aprenda a Llamar a la Policía en México

“Creí que había dicho que había matado al ladrón.”

Mis queridos cuadernos de doble raya, hoy quiero contarles una experiencia vivida en la ciudad de México. Espero que ustedes nunca se vean involucrados en un caso similar, pero por si las moscas, esto les puede servir de idea, para recibir el apoyo inmediato.

Empezaré por contarles que yo tengo el sueño muy liviano, de pronto una noches, mientras mi familia y yo dormíamos plácidamente en nuestra casa de descanso, noté que había alguien andando sigilosamente por el jardín trasero. Me levanté silenciosamente y me quedé siguiendo los leves ruidos que venían de afuera, hasta ver una silueta intentando violar la cerradura del cancel del comedor.

Como mi casa es muy segura, con rejas en las ventanas, trancas internas en las puertas, no me preocupé demasiado, pero estaba claro que no iba a dejar al ladrón ahí, contemplándolo tranquilamente. Así que de manera sigilosa marqué al número de emergencia para solicitar presencia policiaca. La operadora me pidió que le describiera la situación. Después de hacerlo le proporcioné mi dirección.

Me preguntaron si el ladrón estaba armado; de que calibre era el arma, si iba acompañado o solo, si aún estaba afuera o si ya estaba dentro de la casa.

Aclaré que no y que de las características del arma no sabia nada, Me dijeron que no había ningún patrullero para ayudar, pero que iban a mandar a alguien en el momento que fuera posible. Que si nos disparaba, resultaba alguien herido o muerto, que volviera a llamar.

Un minuto después llamé nuevamente y dije con voz calmada:
“Hola, hace un rato llamé porque había alguien en mi jardín. No hay necesidad de que se apuren. Ya me encargué yo de matar al tipo con dos tiros de escopeta calibre 12, que tengo guardada para estas situaciones. Los tiros se los pegué, uno en la cabeza y otro en la zona abdominal… le volé la tapa de los sesos y ahora sus viseras están esparcidas por todo el jardín.”

No habían pasado ni tres minutos, cuando llegaron a la calle 5 patrullas de la Policía Federal Preventiva; un helicóptero de la PGR; 1 unidad de bomberos, un agente del Ministerio Público, 2 patrullas de la AFI, un equipo de reporteros de Televisa otro de TV Azteca; fotógrafos y un grupo de la Comisión de los Derechos Humanos, que no se perderían esto por nada del mundo.

Ellos agarraron al ladrón in fraganti, quien estaba mirando todo con cara de asombro. Tal vez él ladrón pensó que era la casa del Jefe de la Policía. En medio del tumulto, un Oficial se aproximó y me dijo:
“Creí que había dicho que había matado al ladrón.”

Yo le contesté:
“Creí que me habían dicho que no había nadie disponible.”