Dicen Que Allá en Gallola…

Allá ¡en la Madre! patria

AGENDA DE TELÉFONO.
¿Por qué los gallegos usan solamente la letra ‘T’ en sus agendas de teléfono?
Por que escriben; Teléfono de Manolo, Teléfono de Joaquín, Teléfono de Pepe Toño, etc.

ZAPATOS NUEVOS.
Dicen que Pepe, que por cierto es de Lepe pero que ahora vive en Galicia, fue el martes a la zapatería. Después de probarse unos cuantos pares, eligió unos italianos, muy elegantes… al entregárselos, el empleado le advirtió:
– Señor, este tipo de zapato suele apretar bastante en los primeros cinco días.-
“No hay problema -respondió Pepe- no los voy a usar hasta el domingo…”

LA FUGA.
50 gallegos presos en un barco-prisión se ahogaron… ¡Pues habían perforado un túnel para fugarse!

GALLEGO SABELOTODO.
El vecino del gallego le dice:
-Venid Venancio ¡¿Sabías que esas dos muchachas tan guapas que ocuparon el departamento de al lado… son lesbianas?!
“¡Qué lesbianas ni qué lesbias!” replica Venancio. “Son francesas ¡Pero ni trates de hacer algo con ninguna de ellas, porque son amantes entre sí!”

LOS POLLOS DEL GALLEGO.
Dicen que un lepeño llega a Galicia y se encuentra con un tío quien al notar que llevaba una bolsa al hombro le pregunta:
-¿Qué llevas en la bolsa Manolo?-
“Pollos” responde Manolo.
-Si acierto cuántos llevas, ¿puedo quedarme con uno?-
“Si aciertas, puedes quedarte con los dos.”
-Bueno, pues…. ¡Cinco!-

DIVORCIO GALLEGO.
Una pareja gallega está preparando el divorcio, y dice ella:
-Yo me quedo con el nene, Manolo…-
“¡Joder! ¿Y eso por qué?”
-Pues porque es mío, no tuyo…- dice ella.
“¡Pero si tampoco es tuyo!” contesta el gallego.
-¡Cómo que no!? ¿Y quién lo parió?- pregunta ella.
“No sé… ¿Tú te acuerdas el día que nació, estando en la maternidad, que se ensució y me dijiste que lo cambiara?”
-Sí…-
“Pues… ¡Lo cambié!”

GALLEGO ATROPELLADO.
A un gallego lo atropella un autobús, y toda la gente se aglomera alrededor de él. El gallego, delirando, dice:
“¡Inclínenme, inclínenme!”
Y la gente lo inclinaba, pero el gallego seguía gritando:
“¡Inclínenme, inclínenme!”
La gente ya no sabía cómo ponerlo, y el gallego dice:
“Pero bueno, si no hay una clínica, hospitalícenme.”