La Creación

Versión Chavaladas

Se cuenta que al principio de todos lo tiempos, cuando Dios estaba ocupadísimos creando todo lo que hoy conocemos, sucedió lo siguiente:
Cuando estaba poblando la tierra el Señor creo al burro y le dijo:
-Serás burro, trabajaras incansablemente de sol a sol, cargaras bultos en el lomo, comerás pasto, no tendrás inteligencia, pero a cambio, tendrás una gran cualidad que los hombres envidiarán y… vivirás 30 años, serás conocido como “el burro.”
El recién creado burro resultó respingón y rebuznando respondió al Señor:
-Señor, seré “el burro”, ya que así lo has dispuesto, pero vivir 40 años es demasiado para llevar ese tipo de vida, por favor dame solamente 10 años.
Acto seguido Dios creó al perro y le dijo:
-Cuidaras de la casa de los hombres, serás su mejor amigo, comerás las sobras y los huesos que te den, también tendrás una cualidad que los hombres jamás podrán tener y… vivirás 20 años, serás conocido como “el perro.”
Para no romper la tradición que el burro acababa de implantar el perro respondió:
-Hágase Señor tu voluntad, seré “el perro” y cumpliré la misión que me encomiendas hasta con eso de ser fiel, pero, para lo que voy a recibir de recompensa, ¿no se te hace que vivir 20 años es demasiado? Dame por favor solamente
solamente 10 años.
Algo desconcertado por la manera en que estaban reaccionando los primeros seres vivos que habitarían el planeta,
Dios creo al mono y le dijo:
-Tú al igual que los otros seres vivos ya creados no estarás facultados para hablar, pasarás tu vida saltando de árbol, en árbol, haciendo payasadas simpáticas, serás divertido y lo más parecido al hombre, todos te conocerán como “el mono” y… vivirás 20 años.”
El mono levantó la mano para pedir la palabra, y para ser justos, el Señor se la otorgó momentáneamente, respondiendo de esta manera:
-“Señor, asumo la misión que me encomiendas aquí en la tierra pero… vivir 20 años de esa manera, ¿no crees me la prolongas mucho? “quiero decir la vida” ¿Por qué no nada más me das 10 años?
Finalmente Dios, a semejanza suya, creo al hombre y dijo:
“Serás el único ser racional sobre la faz de la tierra, usaras la inteligencia y el habla para sobreponerte a los demás animales de la naturaleza. Domesticarás algunos para que te acompañen y a los demás los dejarás libres. Dominaras al mundo entero, serás conocido como “el hombre” y… vivirás 30 años.
El hombre que si contaba con el don del habla respondió:
-Hágase en mi según tu voluntad, pero ¡“chale” Diosito!, siendo amo y señor de todo eso que me estás heredando, vivir 30 años, ¿no se te hace que es demasiado ¡poco!? Mira, por qué no te pones la del puebla con tu servilleta y me das los 30 años que el burro despreció, los 10 años que el perro no quiso y también los 10 años que el mono rechazo.”
Pues pasan a creer que con esa labiosa cualidad que puso en práctica, el recién creado hombre de Chilangolandia, convenció hasta a Dios y desde entonces el hombre vive 30 años como hombre, se casa y pasa a vivir 30 años como burro, trabajando y cargando todo el peso sobre sus hombro, después se pensiona y vive 10 años como perro, cuidando de la casa, para luego vivir los 10 años del mono, saltando de la casa de un hijo a la casa del
otro, haciendo payasadas para divertir a los nietos.