Cosas de Casados

“Olvídese de la mía, vamos a buscar a la suya.”

-ÉL: No sé porque usas sostén; no tienes nada que poner en él.
ELLA: Tú usas calzoncillos, ¿no?

-ÉL: Sospecho que tú me amas sólo porque mi Padre me dejó una fortuna.
ELLA: No, querido. Yo te amo sin importar quien te la dejó.

-Ella: ¿Cómo es que vienes a casa medio borracho?
ÉL: No es mi culpa; se me acabó el dinero.

-ÉL: Cinco centímetros más y sería un Rey.
ELLA: Cinco centímetros menos y serías una reina.

-Escrito en la pared del baño de damas:
“Mi esposo me sigue a todas partes.”
Debajo:
-No es cierto, no le hagan caso, está paranoica y es muy chismosa.-

-ÉL: Salgamos a divertirnos esta noche.
ELLA: Buena idea. El que llegue primero deja la luz de la entrada encendida

-Un matrimonio estaba conversando:
ELLA: Amor mío: ¿crees en el amor a primera vista?
ÉL: Lógico, si te hubiera mirado dos veces no me habría casado.

– ELLA: ¿Sabes querido? Cuando me hablas me recuerdas el mar.
EL: ¡Pero qué cosas dices mujer! No sabía que te impresionaba tanto.
ELLA: No me impresionas… ¡me mareas!

Dos caballeros que se movían muy deprisa en el interior de un supermercado chocan con sus carritos de compras y uno le dice al otro:
“Perdone usted; no me fijé, es que ando buscando a mi señora.”
-Qué coincidencia, yo también ando buscando a la mía. Ya estoy desesperado.-
“Bueno tal vez le pueda ayudar; ¿Cómo es su señora?”
– Es alta, de pelo castaño claro, piernas bien torneadas, pechos firmes, una región glútea preciosa,
en fin muy bonita… ¿y la suya?-
“Olvídese de la mía, vamos a buscar a la suya.”