La Mejor Defensa Anti-Terrorista

¡Ese es mi México!...

Hace algunos años, allá por sexenio de Fox, la Interpol descubrió que un grupo de árabes musulmanes fundamentalistas se habían Infiltrado en la sociedad mexicana tras haber inmigrado desde Cuba. Se dice que zarparon de Camagüey en una balsa hechiza y que arribaron a costas de Quintana Roo.

Dicho grupo tenía todo preparado para secuestrar tres aviones de Aeroméxico y cuatro de Mexicana de Aviación para ir a estrellarlos a; Los Pinos, Palacio Nacional, Cámara de Senadores, Cámara de Diputados, Campo Marte, Torre de Pemex y Central de Abastos. Con esto pensaban darle un duro golpe al gobierno PANista -por haberle ganado al PRI- y dañar seriamente la economía nacional; sólo faltaba el arribo de dos cabecillas de la organización terrorista Al-Queda para cumplir su propósito.

Tras arduas investigaciones, los detectives de la –entonces- PGR verificaron que los terroristas habían utilizado a un fanático religioso para medir los dispositivos de seguridad que hay en los aeropuertos mexicanos. Y que al ver que su “terrorista piloto” había logrado burlar fácilmente los filtros de seguridad en un vuelo de Cancún a la Ciudad de México, dieron aviso positivo a sus líderes para que procedieran a su arribo para concretar el plan.

Al salir del aeropuerto de la CDMX, tomaron un taxi y le solicitaron al conductor que los llevara al sitio de encuentro con sus colegas musulmanes…. PERO…. viéndoles la cara de turistas, el chofer del taxi pirata los llevó al Bordo, allá por Pantitlán y Neza, donde se le subieron cinco tipos armados con cuchillos oxidados y después de robarles todo lo que llevaban los patearon y los dejaron botados a orillas de la autopista México-Puebla.

Aporreados y adoloridos, los peligrosos terroristas intentaron caminar de regreso hacia el DF, pero se encontraron con una Marcha del Barzón, (Organización izquierdista con fines no muy claros).

Los marchistas al oír el acento extranjero los secuestraron y los pusieron a caminar por tres horas, en lo que alguna vez fue el Lago de Texcoco, hasta que se toparon con un comando anti narcos del Ejército. Los terroristas se salvaron de milagro, pero cuando los efectivos del ejército les vieron la cara, pensaron que eran del grupo de los Zetas y se los llevaron para interrogarlos.

Después de doce horas, los miembros de la inteligencia del Ejército concluyeron que los talibanes eran inofensivos y los dejaron libres.

Sin un peso, los terroristas tuvieron que subirse a cantar y bailar en un camión Chimeco, y mientras iban recogiendo algunos pesos, el chofer se agarro a carreritas con otro “guajolo-jet” y se volcó, dejando heridos a la mayoría de los pasajeros.

A los terroristas se los llevaron de emergencia para el Hospital Regional del IMSS, pero había huelga de afanadores y estaba cerrado, ni siquiera el servicio de urgencias funcionaba.

Luego de varias peripecias, por fin lograron conseguir dinero y encontrarse con el resto de musulmanes para ejecutar el plan. Compraron los pasajes en una pequeña agencia de la Buenos Aires, los pidieron para volar en aviones separados por ambas compañías nacionales. Ahí mismo compraron un Tsuru (como el que usaba el PeGe), pero color naranja mayativo, para que pudiera pasar desapercibido en el estacionamiento del aeropuerto. Luego condujeron por Calzada de Tlalpan rumbo al centro pero se tuvieron que desviar en Chabacano porque había graves desordenes estudiantiles en el complejo Pino Suarez, con incendio de camiones y protestas con bombas molotov; uno de los terroristas resultó herido con una de ellas.

Más adelante se encontraron con la vía cerrada, a la altura del Paseo de la Reforma, porque había una marcha de trabajadores del IMSS e ISSTE pidiendo aumento de vacaciones, prestaciones y beneficios extra-laborales.

Después de haber visitado todos los sitios que serían sus blancos de ataque se dirigieron al aeropuerto, pero en el camino no vieron un bache enorme que les rompió el eje, dejando severamente dañado y fuera de circulación el coche. Como tenían miedo de volver a abordar un camión y terror a tomar un taxi, por los hechos que les había pasado, decidieron caminar el trecho que les quedaba, total, ya estaban sobre Boulevard Aeropuerto y los aviones pasaban re bajito, ¿cuánto les podría faltar para llegar?
Finalmente llegaron al aeropuerto, pero en el mostrador les dijeron que sus pasajes eran falsos y que la agencia de viajes donde los habían comprado era pirata, por lo que tuvieron que comprar otros pasajes, cuatro veces más caros, pero les informaron que andaban con buena suerte, porque había diez horas de demora en todos los vuelos.

Mientras esperaban a abordar, 4 de los terroristas desaparecieron misteriosamente después de ir al baño, se sospecha que los raptaron para traficar con sus órganos, otro fue secuestrado, pero no hubo quien pagara su rescate y apareció flotando, semanas después, en las aguas del Canal de Chalco.

Al ver como el grupo menguaba, otro de los terroristas se gastó todo lo que le quedaba en cambiar el boleto por otro de regreso a su país, y junto con un tal Osama, decidieron que era más fácil volver a atacar puntos clave de Nueva York y DC que a la nación azteca.

¡Ese es mi México!… Con su propio e infalible sistema anti-ataques terroristas