Pagado Con Un Vaso De Leche

“Se lo agradezco de corazón.”

Por Pbro. Eduardo Acosta

Howard Kelly era un muchacho muy pobre, que para pagar sus estudios vendía chucherías y tenía la costumbre de ir casa por casa, tocaba el timbre y ofrecía sus productos. Un día, se encontró con sólo diez centavos en su bolsillo y tenía mucha hambre. Entonces decidió que en la siguiente casa iba a pedir comida. No obstante, perdió su coraje cuando una linda y joven muchacha abrió la puerta. En lugar de pedir comida pidió un vaso con agua. Ella pensó que él se veía hambriento y le trajo un gran vaso con leche. Él se lo tomó y luego le preguntó:
“¿Cuánto le debo?”
-No me debe nada. Mi mamá nos enseñó a nunca aceptar pago por bondad,- respondió la muchacha.
Él dijo:
“Se lo agradezco de corazón.”

Cuando Howard salió de esa casa, no sólo se sintió más fuerte físicamente sino también en su fe en Dios y en la humanidad. Él estaba a punto de rendirse y renunciar, pero se animó a seguir luchando con sus estudios de medicina.

Años más tarde, esa joven muchacha enfermó gravemente. Los doctores locales estaban muy preocupados. Finalmente la enviaron a una gran ciudad donde llamaron a especialistas para que estudiaran su rara enfermedad. Uno de esos especialistas era el Dr. Howard Kelly.

Cuando él se dio cuenta del nombre del pueblo de donde ella venía, una extraña luz brilló en sus ojos. Inmediatamente se levantó y fue al cuarto donde ella estaba. Vestido en sus ropas de doctor fue a verla y la reconoció inmediatamente. Luego volvió a su oficina determinado a hacer lo humanamente posible para salvarle la vida.

Desde ese día le dio atención especial al caso. Después de una larga lucha, ella ganó la batalla. El Dr. Kelly pidió a la oficina de cobros que le pasaran la cuenta final para darle su aprobación. La miró y luego escribió algo en la esquina y la cuenta fue enviada al cuarto de la muchacha.

Ella sintió temor de abrirla porque estaba segura de que pasaría el resto de su vida tratando de pagar esa cuenta. Finalmente miró, y algo llamó su atención en la esquina de la factura. Leyó las siguientes palabras:
“Pagado por completo con un vaso de leche.” Firmado, Dr. Howard Kelly.

No pasemos por la vida mirándonos a nosotros mismos. No pensemos nunca mal de los demás. Ya Jesús lo dijo:
“El que en mi nombre dé aunque sea un vaso de agua a sus hermanos, a mí me lo ha dado.”