Que Las Rubias Son Tontas

…¿verdad o mentira?

Desde hace años existe un mito que asegura que el ser una chica rubia, es sinónimo de ser chica tonta.
La verdad nunca se ha podido comprobar, ni tampoco es algo que se pueda aplicar como regla general, aseguran algunos expertos, lo cierto es que debido a las osadías de algunas integrantes del grupo en cuestión, se ha dañado la imagen de chicas inocentes. Y si no me creen … Juzguen por ustedes mismos:

Resulta que en una presentación, en la ciudad de Guadalajara, el ventrílocuo Johnny Welch tenía sentado sobre su pierna derecha, como de costumbre, a su muñeco “Don Mofles”.

Con el característico humor agri-negro del peculiar personaje recorre la mayoría de las variantes más populares en la comedia. Ya casi para concluir el show, aborda el tema de las rubias. La reacción no se hizo esperar. El público, a carcajada abierta, festejaba todas las sandeces que profería el comediante, en contra de las pelirrubias muchachas, hasta que de pronto, de en medio de la sala, surge una protesta y en seguida se ve la silueta de una bella, joven y rubia mujer que, con justificada razón, arremete contra el boqui-suelto ventrílocuo:

-Por tipos como tú, es que chicas como yo, somos objeto de burlas y menoscabos en todas partes; la escuela, el trabajo, la calle, las fiestas, por todos, ¡tooooodos lados!-

Notoriamente contrariado y apenado, no solamente con el bello ejemplar del grupo victimado, sino también con todo su auditorio, por haber causado esa reacción de repudio, Johnny Welch agacha la cabeza, claramente se nota que respira profundamente y con mucha humildad y respeto, se dirige de la siguiente manera al encanto hecho mujer:

“Por favor señorita, acepte mis disculpas. Créame que nunca fue mi intención herir sus sentimientos. Lamento mucho el mal rato que le he hecho pasar y por respeto y como un honor a usted le prometo fervorosamente nunca más volver a abordar el tema de las rubias en mis shows, por el resto de mi vi…”

Sin darle tiempo de decir una palabra más, ´la rubia,´ que todos miraban en ese momento, lo interrumpe abruptamente y agrega en un tono por demás molesto:

-¡Tú cállate! … que la bronca no es contigo, (lease), sino CON EL ENANO que está sentado sobre tu pierna.-