Más Claro, Ni El Agua

Dicen por ahí las malas lenguas, y la mía que no es tan santa, que...

Un buen día, llega un regiomontano a la casa de su compadre y al tocar la puerta grita: (IMPORTANTE AGREGAR EL ACENTO NORTEÑO, NO SE LES OLVIDE… )

“¡Quihubooo…. Nche comadre! ¿Por qué carambas tiene atrancada su puerta?
La comadre le abre y dice:
-Pepe está en el baño.-
Y ahí va el güerco al baño, entra y encuentra a su compadre a todas margaritas en un jacuzzi. El visitante sorprendido le dice:
“¡Pero compadre!. .. ¿Qué es esa gringadera?”
–¡Ah como será güe… no pa-que le digo compadre! Esto es un jacuzzi…–
“Un jah… ¡qué?”
–Jacuzzi compadre, pa-darse sus buenos baños de asiento.–
“¡Ah changaos! Y… ¿dónde merco uno de esos?”
–Mire, llame a este número y allí se lo venden.–
El compadre bien mandado habla y les dice:
“Quiero tener una cosa como la de mi compadre.”
—Hay ca… brown, pues, ¿quién es su compadre?—
“Pepe Villarreal… y le dicen “El Charro”, ustedes lo conocen, le acaban de vender uno de esos botes…
—Ah sí, entonces usted quiere un jacuzzi, también. Le cuesta $2,500.00 dólares.—
“¡QUEÉE? ¡no habrá otra cosa más barata…?”
—Pues… una tina.—
“Y… ¿cuánto vale eso?”
—250 dólares.—
“Ay güe… no, pos la compro, ¡qué changaos!”
—Está bien…. Deme el número de su tarjeta y su dirección para mandársela.—
Pasa un mes y la tina no llega, y el compadre desesperado le habla al Charro y le comenta lo ocurrido, entonces el compadre le dice:
–Les tienes que mandar un telegrama de reclamo compadre.–
Va el compadre a Telégrafos y llena un telegrama donde pone:
“Miren jijos de su rechin…ar de m… uelas! Quiero mi Nche tina ahora mismo.”
Lo entrega al despachador de telégrafos y éste le dice al compadrito:
-Son $390 baros.-
“¡QUEEEE? estás pen… dejo los insultos pa’ después, mejor dime ¿Por qué tanto?”
-Es que son muchas palabras y por cada palabra se cobra 30 baros!-
“Está bien, tacha todo eso y ponle sólo una i con su puntito arriba.”
A la semana le hablan los de la tienda:
—¿Señor Ramón Treviño Garza García?—
“Sí… ¡Moncho T Garza… pa ‘ti camión! Ahora dime, pa- qué soy bueno.”
—¿Usted nos mandó un telegrama?—
“¡Ih iñor! ¿por qué la pregunta?”
—Es que la mera verdad pos… no le entendemos, sólo tiene una letra.—
“¿Ah, Sí?… y ¿Qué letra es?”
—Una i.—
“Y ¿qué tipo de i es?”
—Es una i latina.—
“Ahí ta … ¡Más claro, ni el agua!… ¿Y la tina que les ordené hace un mes? ¿ónde cabritos está mi tina camiones?”