La Importancia de los Janitors

Todos andaban enfurecidos...

Estos eran dos leones que un buen día se escaparon del zoológico, en la huida cada uno partió con rumbo diferente.

Uno se fue para las montañas del Wasatch y el otro para el centro de la ciudad. Los buscaron por todos lados pero nadie los encontró.

Para sorpresa de todos el león que había huido para el Wasatch regresó como en un par de semanas, manso y por su propio pie… el pobre estaba FLACO, OJEROSOS y AMEDRENTADO. Fue conducido a su jaula inmediatamente y éste, en lugar de oponer alguna resistencia, caminó dócil y velozmente para introducirse a ella. Luego de algunos meses fue recapturado el casi olvidado león que había huido al centro de la ciudad.

- Advertisement -

Cuando llegó a la jaula estaba GORDO, SANO Y DESBORDANTE DE SALUD. Al estar juntos el león que había huido a la montaña le pregunta a su colega …
-¿Cómo estuviste en la ciudad tanto tiempo y regresas tan bien de salud? Yo me fui a la montaña y tuve que regresar porque casi no encontraba que comer.-

El otro león le explicó:
“Pues mira, yo me armé de coraje y fui a esconderme en una OFICINA DE GOBIERNO. Cada día me comía a un funcionario y nadie notaba su ausencia.”
-Y… ¿por qué regresaste? … ¿se acabaron los funcionarios?­ Pregunto el otro león.

“No hombre, nada de eso, los funcionarios públicos nunca se acaban. Lo que pasa es que cometí un gravísimo error. Ya me había comido a un Director General, a dos Superintendentes, a tres Coordinadores, a diez Jefes junto con quince Asesores, a veinticinco Secretarias, unos cuantos de Soporte técnico, y me creerás que ¡NADIE los dio por perdidos! … Pero una noche, desperté como a eso de las 11 de la noche, con ´harto apetito´ pues la flaca de la Secretaria Ejecutiva que me había cenado, no llenó bien la panza, y entonces, al único que encontré ahí fue a un hombre de apariencia humilde que hacía la limpieza. Y pues ni modo, que me lo ´jambo´. Pero no creerás lo que pasó. Resulta que al día siguiente, todo mundo puso el grito en el cielo. Esa oficina parecía un manicomio. Todos andaban enfurecidos, ahf… ahf, tratando de averiguar porque no les habían hecho la limpieza. Al ver eso yo me di cuenta que ¡¡¡TODO SE HABÍA JODIDO!!! Y mejor me regresé pa´salvar el pellejo.