Su Peso y Su Suerte

-¡No me lo puedo creer! Esto es una maravilla...

Dicen que una vez una atractiva mujer se encontraba en el aeropuerto internacional de Salt Lake City, esperando la salida de su vuelo, cuando de pronto se percata que en la sala de espera había una bascula con un letrero luminoso que decía; “Su peso y su suerte”.

Como toda mujer femenina del genero más chulo, curioso y delicado; siente esa ligerísima sensación de curiosidad casi imperceptible, pero de todos modos decide satisfacerla, así que coge, (bueno no, eso lo hizo después), mejor dicho, se aproxima a la báscula y sin pensarlo decide pesarse.

Acto seguido la escultural mujer saca una moneda de su monedero y la deposita en la ranura del aparato en cuestión… Enseguida se escucha salir de la báscula una voz que le dice:
“Tu peso es 129 libras y tu futuro es el siguiente: Al bajarte de esta bascula se te escapara un gas.”
La mujer sorprendida y media disgustada exclama:
-Lo que hay que oír por andar probando estos ¡aparatuchos! Ahora resulta que hasta una bascula me va a predecir el futuro.-

Al bajarse de la bascula la mujer tiene un ligero tropiezo y por prestar atención a su estabilidad corporal, se le escapa un casi pequeño pero sonoro ´eructo rectal´.

Sonrojada por su descuido, pero sorprendidísima por la gran coincidencia se dice a sí misma:
-¡N0 me lo puedo creer! Esto es una maravilla ……. Yo me vuelvo a pesar. –

Saca otra moneda, la deposita y la bascula le dice:
“Tu peso ha bajado a 128.9 libras, debido a la perdida de presión sufrida recientemente, (refiriéndose al gas que se le había escapado) y tu futuro es el siguiente: Al entrar al baño te vas a encontrar a tu ex-novio y vas a hacer el amor con él a pesar de estar casada…”

La mujer escandalizada exclama:
-¡Aayy Poor faaavooor! ¿Cómo me voy a encontrar a mi ex-novio en el baño de mujeres y aquí en el aeropuerto de Pueblo Quieto.-

Incrédula, pero con una gran curiosidad, (raro en las mujeres) decide entrar al baño, solamente para desmentir la predicción del aparatejo ese. Cual sería su sorpresa que, al entrar al baño se encuentra con su ex-novio y sin pensarlo dos veces, se avientan un rapidín. Culminado el acto la mujer sale del baño diciendo: – ¡No puede ser! Esta bascula es una maravilla …….. Yo me vuelvo a pesar. –

Deposita otra moneda y la bascula dice:
“Tu peso ha disminuido aún más, ahora es de 127.6Ibs (por lo de la cuchi-planchada exprés) y tu futuro es el siguiente: Por gaseosa, facilita y curiosa, ¡ACABAS DE PERDER TU AVIÓN!”