¡Llega La Vacuna Contra El COVID-19!

¿Qué se sabe de las vacunas contra el COVID-19?

En días recientes, hemos escuchado que algunos laboratorios afirman contar ya con una vacuna contra el COVID-19, sin embargo, hasta el momento de cierre de esta edición ninguna había sido aprobada por las autoridades de salud de este país. Aunque eso podría ocurrir en cualquier momento y, a partir de ahí, arrancará la producción masiva para que, en los meses siguientes, inicien la distribución y aplicación.

¿Qué se sabe de las vacunas contra el COVID-19?
Lo primero y más importante es que ¡no enferman de COVID-19!
Ninguna de las vacunas contra el COVID-19 en desarrollo, en la actualidad, en los Estados Unidos contiene el virus vivo que causa el COVID-19. Hay diferentes tipos de vacunas en desarrollo. Sin embargo, el objetivo de todas ellas es enseñarles a nuestro sistema inmunitario a reconocer y combatir el virus que causa el COVID-19. A veces, este proceso puede producir síntomas, como fiebre. Estos síntomas son normales y son una señal de que el organismo está desarrollando inmunidad.

Por lo general, el organismo demora algunas semanas en producir inmunidad después de la vacunación. Esto significa que es posible que una persona se infecte con el virus que causa el COVID-19 justo antes o días después de haberse vacunado, y que se enferme. Esto se debe a que la vacuna no tuvo suficiente tiempo para generar protección.

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Un dato importante es que ninguna de las vacunas que se encuentran actualmente en etapas de ensayos clínicos en los Estados Unidos –no- producirán resultados positivos en las pruebas virales, las cuales se usan para detectar si tiene una infección en curso.

¿Las personas que ya se enfermaron de COVID-19 igual pueden vacunarse?
Debido a los riesgos graves para la salud asociados al COVID-19 y al hecho de que existe la posibilidad de reinfectarse con COVID-19, es posible que se recomiende a las personas que se vacunen contra el COVID-19 incluso si ya lo tuvieron.

Por el momento, los expertos no saben cuánto tiempo de protección tienen las personas que se enferman una vez que se recuperan del COVID-19. La inmunidad que una persona desarrolla después de una infección, conocida como inmunidad natural, varía según cada persona. Hay alguna evidencia inicial que sugiere que la inmunidad natural podría no durar mucho tiempo.

Hasta el momento no se sabe cuánto dura la inmunidad generada a través de la vacunación. Seguramente eso vendrá con la aprobación para uso en humanos.

Tanto la inmunidad natural como la inmunidad inducida por la vacuna son aspectos importantes del COVID-19 sobre los que los expertos están tratando de aprender más, y los CDC mantendrán informado al público a medida que haya nueva evidencia disponible.

Vacunarse puede ayudar a prevenir enfermarse de COVID-19
Aunque muchas personas con COVID-19 tienen síntomas leves, otras pueden sufrir una enfermedad grave e incluso podrían morir. No hay forma de saber de qué manera le podría afectar a usted el COVID-19, incluso si no corre mayor riesgo de sufrir complicaciones graves. Si se enferma, es posible que además contagie la enfermedad a sus amigos, familiares y a otras personas cercanas mientras está enfermo. La vacunación contra el COVID-19 ayuda a protegerlo porque crea una respuesta de generación de anticuerpos sin tener que sufrir la enfermedad.

Posiblemente haya personas a quienes les preocupe vacunarse una vez que haya una vacuna contra el COVID-19 disponible en los Estados Unidos. A ellas y a toda la población, las autoridades sanitaria quieren pedirles que consideren que, -CDC- ellos están trabajando para observar los procesos y procedimientos que garanticen la seguridad de cualquier vacuna que reciba autorización o aprobación de uso. La seguridad es la principal prioridad, y hay muchos motivos para vacunarse.

Por otro lado se debe tener en mente que, aunque la vacuna se apruebe tan pronto como mañana mismo, se aplicarán los siguientes criterios para su aplicación.

La población se dividirá en grupos de mayor a menor riesgo y bajo esas prioridades se irá dosificando la disponibilidad y aplicación de la vacuna.

Los grupos considerados para las primeras etapas de vacunación, si los suministros son limitados, -y lo serán en un principio- pudieran ser los cuatro siguientes:

El personal de atención médica sigue estando en la primera línea de defensa en el combate contra esta pandemia mortal. Al prestar servicios de atención médica crítica a las personas infectadas por el virus que causa el COVID-19, muchos empleados de la salud corren un alto riesgo de contraer el COVID-19. El personal de atención médica que contrae el COVID-19 también puede transmitir el virus a los pacientes que consultan y, por consiguiente, aumentan el riesgo de sus pacientes de enfermarse gravemente con el COVID-19. El acceso temprano a la vacuna es crucial para garantizar la salud y seguridad de este grupo de trabajo esencial de aproximadamente 21 millones de personas, ya que no sólo las protege a ellas, sino también a sus pacientes, comunidades y la salud de nuestro país en su conjunto.

Los trabajadores esenciales y de industrias críticas se consideran parte de la infraestructura crítica de los Estados Unidos, tal como lo define la Agencia de Seguridad de Infraestructuras y Seguridad Informática, (empleados de tiendas de alimentos, restaurantes, choferes, repartidores, trabajadores del campo, empleados de la industria de hospitalidad y servicio, etc…). Según los datos disponibles en la actualidad, muchos de estos trabajadores corren mayor riesgo de enfermarse de COVID-19. El acceso temprano a la vacuna es crucial no solo para protegerlos, sino también para mantener los servicios esenciales que prestan a las comunidades estadounidenses.

Las personas con ciertas afecciones subyacentes corren mayor riesgo de enfermarse gravemente a causa del COVID-19, más allá de su edad. Enfermarse gravemente significa que una persona con COVID-19 puede necesitar hospitalización, cuidados críticos o asistencia respiratoria mecánica, o que incluso podría morir. El acceso temprano a la vacuna es crucial para garantizar la salud y seguridad de esta población, que se ve enormemente afectada por el COVID-19.

Personas mayores de 65 años. Entre los adultos, el riesgo de enfermedad grave y muerte a causa del COVID-19 aumenta con la edad, y los adultos mayores son los que corren el riesgo más alto. El acceso temprano a la vacuna es crucial para ayudar a proteger a esta población que se ve enormemente afectada por el COVID-19.

Si se toma en cuenta que aplicar la vacuna a las personas incluidas en los cuatro grupos anteriores tomará de entre dos y cuatro semanas por categoría, eso quiere decir que la gente no incluida en ninguna de las cuatro clasificaciones tendría posibilidades de comenzar a recibir su primera dosis de vacuna a finales de la primavera del 2021 o ya entrado el verano.

Otra particularidad de esta vacuna es que será en serie de dos. Cada persona que reciba la vacuna deberá regresar a los siete o diez días para recibir su segunda dosis, lo cual demorará más el proceso. La buena noticia es que las autoridades están trabajando duro para poder ofrecer las dos dosis de la vacuna contra el COVID-19 de manera GRATUITA a todas aquellas personas que no cuente con un seguro médico.