El Premio al Mejor Disfraz

“¡Ya sé! me voy a disfrazar de Hulk el hombre increíble...

Se dice que el pasado Martes de Carnaval, un maracucho bastante gordito, pero de verdad gordito, que es por demás simpático y cuenta con bastantes amigos, fue invitado para asistir a una fiesta de disfraces que se llevó a cabo en una lujosa y amplia suite, en lo alto de uno de tantos edificios coloniales ubicado sobre la calle Carabobo.

Muy emocionado se fue a comprar su disfraz pero, se topó con la mala suerte de no encontrar nada de su talla, así que piensa:
“¡Ya sé! me voy a disfrazar de Hulk el hombre increíble, para lo cual, sólo debo corto un pantalón y me pinto de verde todo el cuerpo.”

Con el ánimo desbordado y rebosante de alegría llegó a la fiesta y de inmediato se puso a bailar con una linda chica, luego con otra y, a cada melodía cambiaba de pareja. Quienes también asistieron a la fiesta, cuentan que su cuerpo se movía para todos lados, a veces con ritmo y otras veces sin control.

- Advertisement -

Al filo de la medianoche el anfitrión de la fiesta agradece a todos por su presencia y luego anuncia procederán a entregar los premios a los mejores disfraces:
-El tercer lugar, con un premio de $50, es paraaaa….la brujita de blanca nieves. El segundo lugar, con un premio de $100 es paraaa…..Drácula.-

Mientras el anfitrión entregaba los premios, algunos asistentes comenzaron a manifestar su descontento:
–¡¡¡Buuuuu!!! esos disfraces los venden hechos, ¡¡¡Buuuuu!!! —

Pero al anfitrión le valió arepa y siguió en lo que estaba:
-Y el primer lugar con un premio de $500 es paraaa… ¡¡¡el disfraz de la decada!!!, pedimos un fuerte aplauso paraaaaaa….. ¡¡¡La gelatina de limoooooon!!!