¡Ya Está Aquí!

Vacuna Anti-COVID-19

Por Martin Alcocer

Todos estamos cansados de usar la mascarilla, guardar el distanciamiento social, no poder viajar y de muchas otras restricciones que se han tenido que implementar para mantener controlada la propagación del Nuevo Coronavirus. Sin embargo, ahora que finalmente contamos con una vacuna que ayudará a protegernos del contagio, muchos están en contra de vacunarse.

¡Pamplinas!
Se dice que la ignorancia es una mala consejera, por eso, antes de tomar una decisión importante que involucre la seguridad, la salud y la vida misma, es necesario contar con todos los antecedentes para poder discernir, analizar y finalmente adoptar la postura o tomar la decisión que mejor convenga a nuestro interés particular, el de nuestra familia y de la comunidad en general. Por eso, a continuación, les presento un resumen informativo que puede ayudarles a normar su propio criterio.

¿Qué es la vacunación?
La vacunación es una forma sencilla, inofensiva y eficaz de protegernos contra enfermedades dañinas, antes de entrar en contacto con ellas. Las vacunas activan las defensas naturales del organismo para que aprendan a resistir a infecciones específicas, y fortalecen el sistema inmunitario.

Tras vacunarnos, nuestro sistema inmunitario produce anticuerpos, como ocurre cuando nos exponemos a una enfermedad, con la diferencia de que las vacunas contienen solamente microbios (como virus o bacterias) muertos o debilitados y no causan enfermedades ni complicaciones.

La mayoría de las vacunas se inyectan, pero otras se ingieren (vía oral) o se nebulizan en la nariz.

¿Por qué es tan importante la vacunación?
La vacunación es una forma segura y eficaz de prevenir enfermedades y salvar vidas. En la actualidad disponemos de vacunas para protegernos contra al menos 20 enfermedades, entre ellas la difteria, el tétanos, la tos ferina, la gripe y el sarampión. En su conjunto, esas vacunas salvan cada año tres millones de vidas.

Cuando nos vacunamos, no sólo nos protegemos a nosotros mismos, sino también a quienes nos rodean. A algunas personas, por ejemplo, las que padecen enfermedades graves, se les aconseja NO vacunarse contra determinadas enfermedades; por lo tanto, la protección de esas personas depende de que los demás nos vacunemos y ayudemos a reducir la propagación de tales enfermedades.

Durante la pandemia de COVID-19 la vacunación sigue siendo de importancia crucial. Pero debido a la pandemia un alto porcentaje de niños han dejado de recibir sus inmunizaciones programadas de acuerdo a su edad, lo que podría dar lugar a un aumento de enfermedades y defunciones por enfermedades prevenibles. La OMS (Organización Mundial de la Salud), ha instado a los países a que garanticen la continuidad de los servicios de inmunización y salud esenciales, a pesar de los desafíos que plantea la COVID-19, pero las circunstancias no lo han permitido.

Con la disponibilidad de las vacunas para proteger contra el COVID-19, hemos dado un gran paso para la desaceleración del virus que causa esta enfermedad mortal. Lamentablemente estas vacunas sólo se han autorizado para uso de emergencia en adultos y adolescentes que tienen por lo menos 16 años de edad. Esto deja desprotegido al grupo más joven de la población, y aunque a la gran mayoría de ellos les ha afectado con menos rigor, todavía hay un pequeño grupo al que le ha producido consecuencias terribles. Y como nadie sabe de qué manera va reaccionar el organismo de cada persona al contagio del virus, por eso es importante que, toda persona, en su momento, se haga vacunar.

¿Qué sabemos de las vacunas?
Dos dosis: Las vacunas contra el COVID-19 de Moderna y Pfizer requieren de dos dosis. Lo mejor es recibir la segunda dosis de la misma marca que la primera. Por ejemplo, si recibió la primera dosis de Moderna, lo mejor sería que recibiera la segunda dosis de Moderna también.

El periodo de tiempo que debe esperar entre la primera y la segunda dosis depende de la vacuna que reciba:
Moderna: de 4 a 6 semanas después de la primera.
Pfizer: de 3 a 6 semanas después de la primera.
Si recibió la primera dosis de la vacuna de Moderna, lo mejor es que reciba la segunda dosis de Moderna 4 a 6 semanas después de la primera. Si recibió la primera dosis de la vacuna de Pfizer, lo mejor es que reciba la segunda dosis de Pfizer 3 a 6 semanas después de la primera.
Johnson & Johnson: (a punto de ser aprobada) Esta vacuna ofrece una protección del 75% a diferencia de los dos anteriores que es superior al 90%. En contraparte, Johnson & Johnson se aplica en una sola dosis, ha demostrado ser más efectiva contra las nuevas cepas y puede ser almacenada a temperaturas normales de refrigeración durante al menos tres meses, lo que facilita considerablemente su distribución.

Efectos secundarios y reacciones alérgicas
Los efectos secundarios leves son señales normales de que su cuerpo está desarrollando la protección, y suelen desaparecer después de unos días. La probabilidad de que se presente una reacción severa es menor al 0.5%. Como precaución, su proveedor le pedirá que espere en el lugar entre 15 y 30 minutes después de recibir la vacuna.

V-safe: Puede registrarse y usar V-safe desde su teléfono inteligente para informar a los CDC acerca de cualquier efecto secundario que experimente luego de recibir la vacuna contra el COVID-19. También recibirá recordatorios si necesita una segunda dosis de la vacuna.

Localmente las autoridades se muestran bastante optimistas por el avance logrado. Según datos del Departamento de Salud, los primeros grupos de personas programadas fueron vacunados antes del tiempo esperado y proyectan que para el mes de julio se estará terminando de vacunar a todos los residentes del estado. Todos los que programen su cita y acuda oportunamente, los que no, seguirán siendo un riesgo de contagio para las personas que por su edad o condiciones de salud han quedado, involuntariamente, sin vacunarse.

Por lo antes expuesto… Vacunarse no solamente debe ser una opción y un derecho, sino una responsabilidad. Además ¡es GRATIS!