¿Qué son los Padres Temporales?

Son una especie de ángeles para los niños que...

Por Martin Alcocer

Los padres temporales son una especie de ángeles para los niños que, por circunstancias de la vida, deben vivir lejos de sus padres biológicos durante un tiempo indeterminado. Son las personas que, movidos por su compasión y espíritu de servicio, deciden abrir las puertas de su hogar a seres inocentes que atraviesan situaciones complicadas, muy difíciles de comprender para su corta edad.

En los Estados Unidos existe una dependencia de nombre Division of Child & Family Services que en nuestro idioma significa: División de Servicios para Niños y Familias. Su misión es ayudar a las familias a recibir el cuidado, la protección y los conocimientos esenciales para su bienestar.

En Utah, a través del Departamento de Servicios Humanos (Human Services), miles de utahnos reciben atención médica, protección, tratamiento de asistencia financiera y rehabilitación para condiciones de discapacidad. Su objetivo es ayudar a las familias y las personas a mantenerse saludables y autosuficientes.

La División de Servicios para Niños y Familias en Utah depende del Departamento de Servicios Humanos. La misión de esta División es mantener a los niños a salvo del abuso y la negligencia, a la vez que toma acciones para combatir la violencia doméstica, trabajando con las comunidades para fortalecer a las familias.

También en Utah, desde 1999 la División de Servicios para Niños y Familias cuenta con un gran aliado. Se trata de Utah Foster Care, que es una organización sin ánimo de lucro, creada por la legislatura estatal, bajo el mandato de gobernador Mike Leavitt, con una misión bien clara: Desarrollar estrategias innovadoras para ayudar a reclutar, capacitar y retener familias de crianza.

Quienes participaron en la fundación de Utah Foster Care imaginaron un estado en el que, a los niños que deben pasar tiempo en cuidados fuera de su hogar, se les ofrezca hogares seguros, amorosos y estables hasta que puedan reunirse con sus familias biológicas nuevamente. Y si después de agotados todos los recursos, la reunificación familiar no fuera posible, entonces, y sólo entonces, colocarlos en un hogar adoptivo permanente.

Desde su fundación, Utah Foster Care ha reclutado y capacitado a más de 12,000 familias, sin embargo, el gran reto es conseguir familias hispanas dispuestas a servir como padres temporales, cuando uno de cada cuatro niños, en cuidado temporal, es de origen hispano.

Según se puede leer en el sitio web www.utahfostercare.org, en la actualidad son aproximadamente 2,600 los que se encuentran en cuidado temporal aquí en Utah. De ellos 700 son de origen hispano, algunos de ellos aún no hablan inglés y otros están muy acostumbrados a la comida casera, latina.

En contraparte, hay poco menos de 40 familias hispanas, en todo el estado de Utah, fungiendo como familias temporales. Como pueden leer, la brecha es enorme. Por eso decidimos dedicar esta edición para hacer un llamado a nuestros lectores, para que se solidaricen con estos niños que están faltos de amor, de atenciones, de hogar, de una familia; en lo que sus padres logran resolver los problemas o inconvenientes que los separaron, para que, en un futuro no lejano, puedan volver a vivir en familia, integrados, bajo un mismo techo.

¿Quiénes califican para ser padres temporales?
Personas solteras, parejas casadas, que no tengan antecedentes criminales, que no tengan problemas de salud, que gocen de estabilidad económica y que cuenten con el espacio adecuado para la niña o el niño.

Como se hace una investigación minuciosa de los candidatos se recomienda que cuenten con estatus migratorio legal. Esto no limita a los ciudadano y residentes legales, ya que personas con DACA y TPS, también pueden calificar.

Los voluntarios, antes de ser aprobados como familias adoptivas, son investigados en cuanto a la solvencia económica, antecedentes criminales, salud física y emocional. También reciben una inspección en su hogar para verificar el espacio disponible y los co-habitantes.

Una vez que aprueban la revisión, todos los candidatos reciben entrenamiento de pre-servicio para capacitarlos como padres temporales. Hacen mucho énfasis en que se trata de un cuidado temporal, ya que la meta del estado es reunificar a los niños con sus padres o familiares.

Dependiendo del caso particular de cada niño, la estadía puede ser de semanas, meses o hasta años. El promedio de tiempo en Utah es de 18 meses, pero algunos niños demoran sólo semanas y otros, 3 de cada 10 niños, lastimosamente no vuelven a reunificarse con sus padres. Sin embargo, los otros 7 de cada 10, si regresan a sus hogares.

El Estado está consciente que lo mejor que le puede pasar a los niños es regresar con sus padres biológicos o familiares. Cuando la reunificación con sus padres no logra ser posible, el Estado busca familiares o parientes de los niños, en primera instancia, y si eso no es posible, las familias temporales tienen la opción de adoptarlos.

El Consulado de México ayuda a localizar a los familiares o parientes de los niños en México. Esto es más sencillo si el niño cuenta con un acta de nacimiento mexicana. Por eso, aunque el niño haya nacido en este país, se recomienda que le tramiten la doble ciudadanía, llevándolo a registrar al Consulado.

Es importante mencionar que sí algún niño bajo este programa tiene problemas de salud, el Estado le brinda la atención médica, incluyendo prescripciones, a través de Medicaid.

Si alguno de nuestros lectores se siente motivado a participar en este programa humanitario o sí le gustaría conocer más detalles al respecto, comuníquese con la represente hispana de Utah Foster Care, Esmeralda Malili al 801 783-4303.