Reflexiones de un Hombre, Varón, Masculino

No entiendo… ¿Ser o no ser?

Si pones a una mujer en un pedestal y la proteges de todos los males… ¡Eres un machista!
Si te quedas en casa y haces la traba o del hogar… ¡Eres un mantenido!
Si trabajas demasiado… No tienes tiempo para ella.
Si trabajas poco… Eres un vago y güev … no para nada.
Si ella tiene un trabajo aburrido y repetitivo con un sueldo bajo… ¡Es explotación! Si tú tienes un trabajo aburrido y repetitivo, con un sueldo bajo… Eres un pelele sin iniciativa que debería buscar algo mejor.
Si un hombre asciende en la empresa antes que una mujer, es favoritismo.
Si es ella la que asciende, es igualdad de oportunidades.
Si le dices lo bonita que está, es acoso sexual.
Si no se lo dices, es porque eres puñal.
Si lloras, eres un marica.
Y si no lo haces eres un imbécil insensible.
Si un hombre golpea a una mujer, es violencia doméstica.
Si una mujer golpea a un hombre, es defensa propia.
Si tomas una decisión sin consultarle a ella, es machismo.
Si ella toma una decisión sin consultarte, es una mujer liberada.
Si le pides a ella que haga algo que no quiera hacer, es dominación.
Si ella te lo pide, es un favor.
Si sabes apreciar sus curvas y el encanto de su ropa interior, eres un maniático, pervertido.
Si note das cuenta de ello, eres maraca.
Si te gustan las mujeres que se cuidan y se arreglan, eres un sexista.
Si note importan esos detalles, eres poco romántico.
Si un hombre intenta cuidarse, es un vanidoso.
Si no lo hace es un descuidado.
Si le regalas flores, es que buscas algo.
Si no se las regalas, se te olvidan los detalles.
Si estás orgulloso de tus éxitos, eres un creído.
Si no lo estás, eres un conformista.
Si le pides echar pata, no piensas más que en el sexo.
Pero si estás destrozado, después de un mal día en el trabajo, no te preocupan para nada sus necesidades.
Si a ella le duele la cabeza, es porque esta cansada.
Si te duele a ti, es porque ya no la quieres.
Si te apetece hacerlo demasiado a menudo, eres un maniaco.
Si no te apetece hacerlo demasiado, seguro que hay otra.
y … ¿En-tons? ¿quién les da gusto?
Por eso como decía mi abuelo:
“A las mujeres como a las computadoras… jamás trates de entenderlas, sólo DISFRUTALAS!