El Número Equivocado

Lo que pasa en Las Vegas se queda en Las Vegas... ¡No siempre!

Cuentan las malas lenguas, que en una ocasión una alta ejecutiva se hospeda en un hotel de Las Vegas, durante un viaje de trabajo, y al sentirse un poco “SOLA” y con una sensación de libertad que nunca había sentido, decidió llamar a una de esas “empresas de acompañantes”, de las que reparten propaganda por las aceras frente a los casinos.

Si bien los servicios están pensados principalmente para hombres, entre las volantes que ella recibió había un par que ofrecía -literalmente- el servicio masculino para clientela femenina, y en especial le llamó la atención uno que se llamaba “Ferótico”.

Después de analizar con cuidado la fotografía, se decidió a llamarlo.
Con el folleto en sus manos -que temblaban y sudaban por la expectativa- levantó el teléfono y marcó el número que indicaba el panfleto.

Casi instantáneamente ella escuchó, al otro lado de la línea: -¡Hola!-
Se trataba de un hombre con una voz suave, gentil y hasta un poco sensual.

ELLA: “Hablo del hotel Mirage, habitación 23421.”
EL: -Sí, sí.-
ELLA: “Leí el folleto y veo que sabes de masajes y la verdad es que necesito que vengas a mi habitación y me des uno, ¡urgente! … A decir verdad, necesito masajes relajantes, o mejor dicho… mimos… No, espera, en realidad lo que busco es ¡sexo! Tengo ganas de experimentar una larga sesión de sexo salvaje. Quiero hacerlo de todas formas y en todos lados; en la cama, en el suelo, en el balcón, en el pasillo, en la ducha. Quiero sentirme poseída, sentirme complacida, darle rienda suelta a mi pasión y lujuria de la manera más desenfrenada y frenética. Pero ¡Ya! Estoy hablando en serio. Deseo que dure toda la noche y estoy dispuesta a participar en variadas y atípicas cosas… Si algo tiene un nombre que puedas pronunciar; ¡yo quiero hacerlo! Trae toda clase de implementos, accesorios y juguetes para que te asegures que me mantendré despierta; ¡toooda la noche! Quiero que me inmovilices y que me llenes el cuerpo con lo que quieras, para después limpiárnoslo uno al otro… Con la lengua o lo que quieras. ¿Qué te parece? Es más, si puedes venir con un amigo, tráelo, así te podrá relevar mientras tu reposas y yo padre continuar la juerga, pues te dije que quiero acción toda la noche. ¿Qué te parece?”

EL: -La verdad es que suena fantástico… pero, señora, mi turno en la recepción de este hotel termina hasta las 6 de la mañana y… Para hacer llamadas externas primero necesita marcar el 9… –