La Prueba de Impactos

...del proyecto “Tren Maya”

Cuentan que hace algún tiempo, la norteamericana empresa Boeing, desarrolló un ingenioso dispositivo para probar la resistencia del vidrio / parabrisas de sus aeronaves, para asegurarse que éste, fuera lo suficientemente resistente a los impactos de aves que chocaban en pleno vuelo. Éste consistía en una especie de cañón que disparaba un pollo muerto en dirección al vidrio del avión a probar. El disparo era exacto y reproducía la velocidad con la cual un ave alcanzaría al avión en vuelo.

Si el parabrisas resistía la prueba de impacto del pollo, entonces soportaría una colisión con un pájaro en vuelo real. El dispositivo funcionó perfectamente con centenares de pruebas efectuadas en los Estados Unidos.

Ahora bien, en Chapingo, México, los responsables del proyecto “Tren Maya” a quien el PeGe-Presidente les encomendó el diseño y fabricaciones de los trenes supersónicos que recorrerán la tan polémica ruta del sur-este del país, se interesaron por el cañón de pollos, pensando en aplicar la idea a los parabrisas de su nuevo tren de Mega-Alta Velocidad.

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Entraron en contacto con los norteamericanos para conocer los detalles, consiguieron con el Instituto Politécnico Nacional un cañón prestado, y procedieron a efectuar las pruebas.

En el primer tiro, el pollo reventó el vidrio frontal del tren, quebró el panel de instrumentos, estropeó la silla del conductor, hirió a dos técnicos y voló hasta el fondo de la locomotora, estrellándose en la pared trasera dejando un profundo agujero en la chapa.

Los ingenieros encargados del proyecto de la universidad en cuestión, quedaron completamente perplejos (por no decir la otra palabra) con el sorprendente y violento resultado.

Documentaron la escena a detalle, produjeron una secuencia de fotos digitales, grabaron declaraciones de testigos oculares, elaboraron documentos técnicos y enviaron toda la información a los Estados Unidos, preguntando qué era lo que habían hecho mal.

Los técnicos estadounidenses estudiaron cuidadosamente la documentación recibida y enviaron en un email de forma seca y directa su respuesta, en tan solo tres palabras: “Descongelen El Pollo”