Prueba Superada

¿Cual es tu nombre, hijo mío?

Cuentan que cuando murió Picasso se fue directito al cielo. En la puerta San Pedro le pregunta:
“¿Cual es tu nombre, hijo mío?”
-Yo soy el gran Picasso, San Pedro.-
“Demuéstralo.”
Entonces Picasso agarra un lápiz y 15 minutos después ¡fah!, había hecho un mural de 13mx18m que hacía que el Guernica pareciera una caricatura de Trino. Y San Pedro le dice:
“Entra, que ya he comprobado que eres Pablo Picasso.”
Tiempo después, cuando murió Neruda, también le toca llegar al cielo. En la puerta San Pedro le pregunta:
“¿Cuál es tu nombre, hijo mío?”
–Yo soy Pablo Neruda.–
“Demuéstralo.”
Entonces Neruda agarra un lápiz y escribe un libro de poemas con prólogo incluido. Y San Pedro le dice:
“Bienvenido hijo, me has demostrado que en realidad eres Pablo Neruda.”
Llega el 2020 y ¡riájale! que se muere Donaldo Trumpotas. Por una extraña razón llega a las puertas del cielo y, para no perder la costumbre, lo recibe San Pedro y a luego luego le pregunta:
“¿Cuál es tu nombre, hijo mío?”
—Yo soy Donaldo Jacinto Trumpotas, el líder del mundo libre.—
“Demuéstralo,” le pide San Pedro. Muy indignado el recién llegado responde:
—¿Cómo que demuéstralo? ¿Acaso no sabes quién soy yo? ¡Yo soy el presidente de los Estaban Unidos!—
“Cabalmente, yo sólo estoy cumpliendo con el protocolo habitual, mister. En su momento Neruda y Picasso tuvieron que cumplir con este requisito.
A lo que el visitante responde:
—¿Y esos quienes son?—
“Súbete a ese tobogán Donaldo, ya has demostrado ser quien dices y… ¡te esperan allá abajo…!”